Mostrando entradas con la etiqueta INSEGURIDAD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta INSEGURIDAD. Mostrar todas las entradas
sábado, 1 de diciembre de 2012
CACEROLAZO: que si, que no
Cacerolazo, que si ,que no
Pregunta de investigación:
¿Cuáles fueron los motivos que causaron las protestas según los periodistas de La Nación y Pagina 12?
¿Cómo están caracterizados los distintos grupos que actuaron en el cacerolazo según los dos diarios?
¿Qué voces polifónicas aparecen en los textos citados?
La investigación se centrará en las notas publicadas por los diarios La Nación (10 /6) y Pagina 12(8/6) con respecto a las protestas que ese produjeron a mitad del corriente año.
Tomando de base el texto de Marta Martin “Lingüística y enseñanza de la lengua”, se abordara y se analizaran los distintos tipos de índices de personas-espacio temporal, la cargas valorativas que se encuentren los artículos periodísticos ,las voces polifónicas que se puedan hallar y los distintos tipos de modalizadores que intervengan en dichas notas.(Maingueneau ,Introduccion a los métodos del análisis del discursos);en relación con el contexto en que los enunciados fueron emitidos(Cacerolazo en Argentina en el 2012,en una realidad complicada por la crisis económica-financiera mundial),esta vez utilizando los principios básicos de Batjin.
De Marín tomamos los conceptos de modalidades donde en las notas periodistas estudiadas abundan el modo aseverativo (se asegura que los hechos ocurrieron de un modo determinado) y hasta la interrogativa(Joaquín Solá abunda en la utilización de este recurso ,para plantear preguntas que el no espera ninguna respuesta, ya que el mismo los responde afirmando sus verdades).Con respecto a laos títulos, en la publicación de pagina 12 se plantea un proceso de nominalización, donde el verbo se convierte en sustantivo. Esto es importante porque sintácticamente se suavizan o se remarcan las acciones de los sujetos. No hay verbos en estos títulos; mientras que en la nota de Joaquín Sola se pone en foco los problemas(tematización).Con respecto a índices de personas encontramos los vocativos de titulo( términos que se refieren a los seres humanos),”un sesentón ”etc.(llama la atención de la persona por un termino que lo designa).También se hallaron apelativas usuales “La Presidenta”, ”Los caceroleros” ,”El cacerolazo” (entre otros) y en forma metafóricamente “Un sesentón”(cuando un termino del léxico es utilizado para nombrar una persona o un grupo)
Sobre las huellas de los lugares que encontramos en las notas esta lleno índices absolutos(plaza de mayo ,etc) ;los locutores que hablan a partir del texto ,en La Nación claramente es Joaquín Morales Solá (ya que este papel lo desempeñaría el periodista autor de la nota) mientras que en Pagina 12 el locutor es anónimo ,ya que no aparece su nombre mediante una firma .
Polifonía. Se debe a que cuando en un texto aparecen muchas voces aparte del enunciador, quien la cita de distintos modos según su conveniencia(integra fragmento de otros discursos en su texto) Una herramienta es la de utilización de preguntas retoricas(donde el locutor no espera una respuesta del destinatario del mensaje), la del “islote textual (Cuando se trata globalmente de un discurso indirectoque contiene algunas palabras atribuidas al enunciador citado. El fragmento asignado al enunciador del discurso citado recibe el nombre de islote textual, señalado por comillas o bastardilla. ) citas directas tipo “slogan”:(“Por una Argentina sin Cristina, que se vaya a Angola ,se va a acabar la dictadura de los k” :se reproduce fidedignamente los fragmentos de otros enunciados) y las indirectas(Al hacerse cargo del discurso citado, al integrarlo al suyo, el hablante se muestra, poniendo de manifiesto susposiciones ideológicas o afectivas).Tipología de esta nota podemos sostener que pertenece al género periodístico de opinión, (genero secundario según Batjin ya que se le da otra función al lenguaje mas allá de lo inmediato) con base textual, argumentativa (Según Adams el locutor arma estrategias para convencer al lector sobre sus conceptos-1) y con una secuencia explicativa, argumentativa, descriptiva (Explica el problema, trata de convencer sobre su opinión señala las características del objeto).Con respecto a la carga valorativa del léxico, donde el locutor a través de los adjetivos en el sustantivo destila su “ideología” o su modo de ver, (Marín) en su mayoría de las notas encontramos subjetivos nominales de sentido apreciativo (se observa actitud emocional del enunciador) subjetivema nominal no axiológico: “Hubo más gente joven que vieja. Es natural: los jóvenes son nativos de la revolución tecnológica evaluativos axiológicos (Se evalúa el aspecto cuantitativo sin juicio de valor, aunque muchas veces esto no es así pues se pueden encadenar argumentaciones explicitas e implícitas)
La Nación
El diario La Nación fue fundador por el ex presidente Bartolomé Mitre y su primer número salió el 4 de enero de 1870.
Desde entonces pregona hacia sus lectores y hacia el poder una ideología liberal, con apoyo al proyecto agro exportador y anti estatista furioso.
Durante el gobierno de Perón (y según Pablo Sirven "Perón y los medios de comunicación") el diario no fue un medio abiertamente opositor como lo fue La Prensa; por lo cual pudo sobrevivir a la política de absorción de diarios y radios promovidos por el justicialismo; pero el periódico tiene un rasgo distintivo: siempre apoyo a todos los golpes de estado (1930 a 1976); y en 1977 (cuando el régimen de Videla le ofreció la participación junto con Clarín en el negocio de papel prensa) violo más de 100 de doctrina liberal pro-libre mercado y decidió ser socio del estado en la conformación del monopolio (Cesar Díaz, “La Nación y Clarín frente a la violencia política 1976-1980.Dos casos de periodismo hermesiano”).
La cuestión de Papel Prensa volvió al tapete durante la gestión de Cristina Kirchner, y la ya crítica oposición del diario con respecto a la administración peronista se recrudeció hasta en la actualidad.
Unos de los periodistas más destacados es Joaquín Morales Solá ,nacido en 1950 en Tucumán y que escribió en diarios como Clarín y La Gaceta ,donde tuvo una polémica actuación en el llamado Operativo Independencia al lado del General Antonio Bussi, en 1975.
Fue columnista de Bernardo Neustadt ,Magdalena Guiñazu entre otros.
Hoy es unos de los comunicadores más duros contra la administración de los Kirchner (2003 hasta ahora).
En este sentido en la nota titulada “Los errores que explican la protesta” del domingo 10 de junio del 2010, días después de producirse el tercer de los cacerolazos de la semana anterior, Solá sostiene y argumenta de que las causas del fenómeno se debió a los múltiples errores que la presidenta Cristina Kirchner desde que gano las elecciones de octubre del año anterior.
La estrategia fundamental del periodista es la de recurrir a recursos polifónicos, mediante la enunciación con una organización temporal “mundo narrado”, una modalidad donde predomina mayoritamente las modalidades aseverativo, y hasta la interrogativa.
Mundo narrado por que en la estructura interna de la nota interactúan distintos tiempos verbales como el Pretérito perfecto simple (Desafió ,embistió, perdió, obligó ,chocó ,replicó):”La presidenta embistió contra esta antigua rutina”, pretérito imperfecto (levantaba, entraba)”Reposo estaba terminado el jueves (…) y el pretérito pluscuamperfecto (había) “Reposo había caído definitivamente”. cuyo fin es la de referirse en forma descriptiva-argumentativa a un hecho de la semana anterior que interrumpió una acción que se estaba desarrollando y los efectos que provocaron esa hecho inesperado(cacerolazo).
Con respecto a las huellas personales encontramos que en la mayoría de su trabajo Solá recurre a los vocativos de titulo “La presidenta” “el vicepresidente”, “La Senadora “términos que se refieren a los seres humanos “gente joven”, “gente vieja”,”Kirchnerista”, y al vocativa ”respetada senadora”.
Con respecto a las referencias del lugar, espacios; esta lleno índices absolutos, Parrafo 1:”…En la noche del jueves se movilizaron a la plaza de mayo (…),”Reposo se entero de su dimisión mientras cenaba en Tucumán.”.
El locutor que enuncia el texto es el propio Joaquín Morales Solá quien da por hecho (modalidad aseverativa) que el nombramiento de Reposo fueron unas de las causas del cacerolazo pero no la única. Ejemplo: “Los cacerolazos no echaron a Daniel Reposo, pero apresuraron su despido como candidato” (párrafo 1).
En cuanto a las características del enunciador, este papel lo desempeñaría el periodista autor de la nota, quien recurre a preguntas retoricas y citas directas e indirectas traer a su relato a otras voces o enunciados cuyo fin es aseverar, reforzar su posición. ¿Quien es el destinatario del enunciado? En primer lugar los lectores del diario, es decir los mismos cacerolazos (clase media burguesa, gente joven, gente vieja según el propio narrador), y la clase política.
Con el solo nombramiento de este fenómeno social llamado “cacerolazo” se vincula polifónicamente a los dramáticos hechos del 2001; de una crisis que desato la furia del ciudadano ante la inoperancia Fernando De La Rúa-
Esta visión que remonta al pasado en el párrafo 1 comienza con verbos que van desde el presente (tiene) hasta el pretérito perfecto simple como agitó, desafio, perdió.
Con preguntas retoricas Solá indaga sobre el numero de cuantas personas fueron a las marchas, por la cual el periodista acude a otro enunciador mediante la cita indirecta como “Fuentes oficiales”, es decir es el propio gobierno, quien reconoce que fueron muchas personas a la plaza de Mayo y otros lugares de la ciudad.
El columnista también recurre a las preguntas retoricas para sostener que también hubo protestas en el interior del país, pero que no alcanzaron a ser tan masivas como en la capital. (párrafo 3)
Con respecto a la renuncia de Reposo, aparecen en el discurso otras versiones, otras voces que relatan cómo fueron los hechos y sus motivos. (párrafo 5)
También se sostiene que el cacerolazo no se debió únicamente a la pretensión de nombrar a Reposo como Procurador, aseverando que “nadie obligó al gobierno” a anunciar el fin del candidato del vicepresidente Bodou.
Esos otros sujetos, con el discurso indirecto afirman que la presidenta ordenó (con el fin de Reposo) “descomprimir la presión de las cacerolas”. Apela también a la ironía de un “kirchenrista molesto” quien “Había que dar algo(a los manifestantes) ya que no les podía dar dólares”. Aparecen otras personas (seguramente entre los que estarían el propio Sola), que opinan que la caída en desgracia del candidato fue para que las manifestaciones no fueran tapas de diarios.
Finaliza el columnista de La Nación que la no candidatura de Reposo se debió a la “sublevación” de sectores sociales.Polifonicamente, nos remitimos a la frase “El subsuelo de la patria sublevado”. Del pensador nacional Raúl Scalabrini Ortiz,con respecto al 17 de octubre de 1945.
Pero conociendo la ideología de Sola y del diario La Nación, sublevación tiene otras connotaciones históricas; podríamos referirnos a múltiples rebeliones de sectores sociales de derecha-conservador en nuestro país como los propios golpes de estado o las de los carapintadas durante la gestión de Raúl Ricardo Alfonsín (1983-1989)
En este sentido el periodista apoya a los cacerolazos, dando por hecho que es un freno al poder “ilimitado” de Cristina Kirchner, después la abrumadora victoria en octubre del 2011.
Siguiendo en forma narrativa con lo sucedido con Reposo, Solá resalta que la senadora Alperovich(amiga de cristina) había presentado a Reposo como”el futuro procurador general de la Nación”, recurriendo al recurso de “islote textual” para referirse que el cacerolazo interrumpió un proceso que estaba en marcha.
Es más, cita a otro enunciador para afirmar polifónicamente esto (Gabriel Levinas, que reveló que el candidato se entero de su renuncia en una cena en Tucumán. Otro locutor, es decir el oficialismo mediante las fuentes oficiales, el redactor del texto de la dimisión fue jefe de gabinite Juan Abal Medina.
Siguiendo con el relato del episodio Reposo, Solá se refiere a su sucesora: Gils Carbó mediante citas indirectas con la posición que tuvo esta en su debate con el entonces titular de la Procuración General, Esteban Righi. (parrafo7) sobre el rol de los fiscales frente al estado.
Culmina la narración de los hechos que culminaron con el final del candidato del vicepresidente ,trayendo a colación las consideraciones de éste para apoyar a Reposo “es el único que no pertenece a la corporación judicial”, siendo evaluado negativamente por el periodista .En este sentido, se trae la voz oficial del gobierno quien acusaba a los medios por el escándalo que despertó en la población este caso por lo cual Sola rechazaba como improbable o como que es una posición indefendible(párrafo 8)
Respondiendo a la pregunta del trabajo sobre las causas que provocaron las protestas de junio del 2012, el periodista, mediante el recurso polifónico de las preguntas retoricas se responde a si mismo sosteniendo que las causas fueron económicas y por las medidas tomadas con respecto al dólar.
Siguiendo esta técnica de preguntar sin esperar respuesta del destinatario del mensaje que sería el lector y la clase política argentina, asegura que las medidas que el Poder Ejecutivo adoptó sobre el dólar se debió a que no se quería volver a vivir la fuga de divisas ocurridas el año anterior(22000000) millones de dólares.(párrafo 9)
Otros de las causas del cacerolazo de mitad del año ,y en forma aseverativa lo afirma Solá ,fue la desconfianza y el problema de la inflación que el oficialismo ignora(párrafo 10).Entonces el periodista vincula estos conceptos con las maniobras que la administración de Néstor Kirchner realizaba (2003-2007),junto con Roberto Lavagna ,Alfonso Prat Gay y Roberto Redrado; para bajar el dólar.(ya que el periodista reconoce que en esos años la economía anduvo “razonablemente” bien y que estaba ella en manos confiables.
Por último también recurre la pregunta retorica para sostener otras de los motivos que desencadenaron la los cacerolazos: la falta de sensibilidad política. (párrafo 12)
Con respecto a la tipología de esta nota podemos sostener que pertenece al género periodístico de opinión, con base textual, argumentativa y con una secuencia explicativa, argumentativa, descriptiva.
Para terminar con el texto de Joaquín Morales Sola, este periodista recurre a pocas valoraciones léxicas; quizás interpretando que por que responde a los viejos lemas del periodismo sobre la objetividad y todo los demás.
Pero algunos subjetivemas pudimos encontrar.
Por ejemplo para referirse a “La presidenta” lo hace con términos subjetivos nominales de sentido apreciativo “Solitaria creación política de Cristina Kirchner”, como dando a entender que ante la muerte de Néstor Kirchner ella ya no tiene a quien confiar para tomar medidas, muchas de ellas equivocadas (según Solá), otro ejemplo de este tipo de valoración nominal es el término “respetada senadora”, el periodista siente por ella estima, aceptación.
En el párrafo 3 encontramos un ejemplo subjetivema nominal no axiológico: ”Hubo más gente joven que vieja. Es natural: los jóvenes son nativos de la revolución tecnológica (…)” aquí .Aquí evalúa que la gente de corta edad y media fue mayoría en el cacerolazo por que son los que manipulan mas las herramientas sociales como el “twitter” etc.
En el caso de subjetivemas apreciativas nominales encontramos también “Personas confiables” (le provoca rechazo las personas no idóneas) “una mujer extremadamente ideologizada” (lo rechaza por que según él una procuradora debe ser objetivo e independiente) etc.
En fin, Morales Sola sostiene que los cacerolazos se debieron fundamentalmente a motivos económicos y políticos (corrupción, personas no confiables en el gobierno) y esta tesis lo argumenta mediante recursos polifónicos como las citas directas e indirectas, preguntas retoricas, con referencias absolutas y buscando una objetividad periodística casi total; cosa que no logra ya que se refiere a los funcionarios de manera despectiva y dura (“La vestudez fáctica e intelectual” –moreno-).
Página 12
Su primer número salió el 26 de mayo de 1987, fundado por Jorge Lanata (su primer director), Osvaldo Soriano y Horacio Verbitsky.
El diario tiene un fuerte perfil de centroizquierda, que le da suma importancia a las noticias políticas y derechos humanos.
En los 90 tuvo una destacada actuación con investigaciones sobre la corrupción del gobierno de Carlos Menem(1989-1995); pero a mitad de esa década entro en una crisis económica que provocó el alejamiento de Lanata de sus filas.
Desde el año 2003 tiene una línea favorable al kirchnerismo y con un discurso anti derechista y clase media burguesa.
Esto se refleja en la nota publicada el el 8 de junio de este año titulado “Caceroleros en la plaza de mayo” donde el periodista(que no identifica su nombre)trata de minimizar los cacerolazos refiriéndose despectivamente sobre sus integrantes(con subjetivemas) ,y con referencias polifónicas a la caída del gobierno de Fernando De la Rúa en diciembre del 2001;dando a entender(sutilmente) que son golpistas que residen en sectores acomodados de la ciudad(con referencias absolutas de las esquinas de Belgrano y zona norte).
Ya desde el titulo se puede notar este intento por mitigar el nivel de público que asitio a las protestas y de sus consecuencias:
mediante el proceso de nominalización, el verbo se convierte en sustantivo. Esto es importante porque sintácticamente se suavizan o se remarcan las acciones de los sujetos. No hay verbos en estos títulos. “Cacerolear” se transforma en “caceroleros”; En la nominalización analizada no hay sujetos que caceroleen o que protesten, sino que son fenómenos sociales que no tienen agentes.
La nota es del género periodístico-cronica, con una base descriptiva-narrativa con una secuencia narrativa y descriptiva.
¿Que personas aparecen en este texto? Con los índices de apelativas usuales encontramos “La Presidenta”, ”Los caceroleros” ,”El cacerolazo” (entre otros) y en forma metafóricamente “Un sesentón” (refiriéndose a una persona con edad pero ridículo),”El hombre del megáfono” (El sujeto que con megáfono agita a la muchedumbre).
¿Cuándo fue realizado el enunciado? Al otro día de ocurrido la protesta (marcharon ayer a la plaza de mayo)
También se pueden encontrar índices de espacio absoluta de donde ocurrió el hecho (En dos esquinas de barrio Norte y Belgrano, la plaza de mayo) y demostrativos (Esta señora) refiriéndose despectivamente una manifestante a la presidenta de la nación que estaría frente a la plaza de mayo, es decir, en la casa rosada.
Con respecto a los subjetivemas encontramos los verbales(Los caceroleros, los que protestan golpeando las cacerolas ,párrafo 4),los que corresponden al evaluativo no axiológicos(una mujer de unos cincuenta años bien llevados, del mismo párrafo anterior) y los evaluativos axiológicos (Dictadura de los k:ellos son autoritarios, son un régimen).
Con estas valoraciones léxicas sobre los participantes, el periodista se refiere despectivamente hacia ellos ,poniéndolos en ridículo.
El locutor es anónimo pero a través de la estrategia discursiva antes citada (polifonía, citas directas e indirectas, subjetivemas) trata de desligitimatizar los reclamos por que en su esencia son golpistas.
Los recursos polifónicos son las citas indirectas con lo que empieza la crónica (contra las restricciones para comprar dólares, contra la inseguridad, la corrupción y la inflación, párrafo 1) citas directas tipo “slogan”:(Por una Argentina sin Cristina, que se vaya a Angola, se va a acabar la dictadura de los k)
Me quiero detener en estos últimos eslóganes, porque los que protestan nos quieren hacer entender que el gobierno tiene tintes autoritarios y que el termino “dictadura” no nos lleva a la del 24 de marzo de 1976 sino que, nos remite a los conceptos de Jorge Lanata sobre la Venezuela de Hugo Chávez; crítico y a la que también denomino como “un dictador”.
También encontramos este sentido del discurso de los que protestan con otros eslóganes “Democracia si. Monarquía no” (párrafo 2)
El periodista resalta que espíritu destituyente de los caceroleros sosteniendo que ellos en vano intentaron reflotar “el que se vayan todos”.
El espíritu golpista lo focaliza el periodista a través de lo que denominó “el hombre del megáfono” quien una y otra vez “agita” a las masas con el slogan de un país sin Cristina ,es decir, pidiendo la renuncia de la presidenta.
También se refleja significativamente con el slogan “se va a acabar esa manía de robar”, donde nos trae el recuerdo de la dramática lucha de diversos sectores sociales contra el ultimo régimen militar (1976-1983):”se va acabar, se va a acabar, la dictadura militar”. Estos sectores que según el oficialismo apoyo a los militares de 1976;ahora se apropian de ese mensaje para reproducirlo ahora ,en plena democracia ,contra un gobierno elegido por cerca de 10 millones de personas.
Finalmente y para modo de conclusión, mientras Joaquín Morales Sola señala que las protestas de junio del 2012 se debieron a los “errores” que Cristina Kirchner cometió; en Pagina 12 no encuentran responsabilidades del Poder Ejecutivo: sino que se deben a un espíritu destituyente de un sector social que, a lo largo de la historia argentina, se sintió muy a gusto con gobiernos militares.
Bibliografía
Marta Martin “Lingüística y enseñanza de la lengua”
Maingueneau ,Introducción a los métodos del análisis del discursos
La Nación (10 /6) y Pagina 12(8/6) del 2012
1-Adam, J.M. Los textos: tipos y prototipos.Relato, descripción,argumentación, explicación, diálogo. Paris, Nathan. 1992.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Fracaso y culpa del periodismo
EL PERIODISMO QUE VIENE
Fracaso y culpa del periodismo
El caso Pomar es un ejemplo de la inseguridad colectiva expuesta en un sufrimiento individual y familiar profundo e irreversible. El Estado no nos protege.
Por Roberto Guareschi*
El caso Pomar es un ejemplo de la inseguridad colectiva expuesta en un sufrimiento individual y familiar profundo e irreversible. El Estado no nos protege: creo que así se archiva en la conciencia colectiva. La imagen es tremenda: los cuatro cuerpos descomponiéndose en un campo, la policía simulando que los busca y los funcionarios políticos simulando eficacia en los medios masivos.
Creo que los periodistas y los medios tenemos una responsabilidad en la construcción de esa falsedad que duró 24 días y quiero reflexionar sobre eso.
Primero, un contexto. Mi hipótesis es que Scioli y su gente temen/temían que el caso Pomar se convirtiera en ese tipo de tragedias de gran resonancia que de pronto sintetizan un malestar social hondo y fuerte, un Cromañón: allí se condensaron nítidos los orígenes de ese malestar: afán criminal de lucro, corrupción, desprecio por la vida.
Había razones para temer. Hay un malestar hondo y fuerte por la inseguridad ensañada en indefensos e inocentes. Las denuncias de corrupción que involucran a funcionarios le agregan a ese malestar una percepción de impunidad que lo multiplica. No es sólo el estilo violento de los Kirchner: la injusticia en el reparto de la riqueza, visible en los conflictos sociales en la calle y los medios, crea un maremágnum donde todo se potencia y oscurece.
A esta tensión social, a esos malestares, les temen los políticos con cargos ejecutivos. Por eso, las encuestas los auscultan con su “minuto a minuto”, y por eso les responden en el escenario social por excelencia: el de los medios.
Pero el gobierno de Buenos Aires respondió como en un escenario teatral. Los policías de Stornelli no buscaron: actuaron el rol de policías que rastrillaban. Los funcionarios sólo iban al campo y a la ruta a simular una eficacia ante los medios. Reemplazaban la acción con la palabra, decían “miles de policías“ y decían “por tierra y por aire“.
Pero el escenario social implica (sobre todo y todavía) a los grandes medios masivos y a los periodistas. Yo creo que el periodismo tuvo un rol pasivo y deficiente y por eso ayudó a construir aquella ficción política: el concepto “miles de policías“ se plantó en el territorio de los medios, donde a los periodistas se nos reconoce una idoneidad y una función y por eso, una responsabilidad. Supuestamente, sabemos separar los hechos de la ficción. No vimos rastrillajes pero dijimos que se realizaban. Vimos desorientación y la transmitimos sin filtro.
¿Por qué fallamos? Porque no cumplimos con nuestra responsabilidad, primero y principal, y por una inercia negativa propia de nuestro oficio. Los policías, los jueces y fiscales buscan culpables y muchas veces prejuzgan; nosotros buscamos historias y a veces “compramos” y vendemos historias falsas.
Recuerdo ahora una frase atribuída a un periodista brillante y cínico de los años 50 y 60: “nunca dejes que la realidad te impida un buen título” (no lo nombro porque no la escuché de él; la transcribo porque describía una verdad). Muchas veces encubrimos nuestra pobreza con una frase bella. Y muchas veces, llenamos el vacío con construcciones basadas en hipótesis basadas en otras hipótesis.
En el caso Pomar, los periodistas y los medios terminaron envueltos en una trama que no les pertenecía –las urgencias y miedos de Scioli y la Policía– pero no fueron inocentes sino “partícipes necesarios”. Sacaron un beneficio (aparente y efímero) del engaño: construyeron una historia (vacilante, improbable) para satisfacer (chapuceramente) una supuesta demanda de sus públicos y competir con malas artes con otros medios.
Por eso se colgaron de las declaraciones de una fiscal que difundía hipótesis en contra de toda prudencia: conflicto familiar, secuestro, robo, desaparición voluntaria, involuntaria, etcétera. Eso sí, se cubría: “No existe indicio que las confirme”. Llegó a decir que no habían hallado arma alguna de Pomar pero que “pudo haber comprado una en el mercado negro”. Quizás no tiene idoneidad, fue víctima de su fama súbita. O de presiones políticas: diga algo, muestre que estamos preocupados y actuando, metalé.
Esta vez, algunas de las hipótesis insustanciadas fueron pronunciadas por un miembro de la familia de las víctimas: la sospecha de una pelea marital basada en el relato de discusiones; la hipótesis del narcotráfico, apoyada en que Pomar era técnico químico.
La voz de un familiar no convalida una hipótesis ni da legitimidad a su publicación ni da inocencia (“Ah, no lo dije yo; lo dijo la suegra”). La misma familiar, dolida y desorientada, aclaraba que era una suposición. Los periodistas y los medios la convertimos en un daño.
He escuchado lamentos, “me da vergüenza ser periodista”, de colegas que no han intervenido en el caso Pomar. Pero no he leído ni escuchado autocríticas inequívocas, sin reservas. No fueron “ciertos medios” ni “ciertos periodistas”, fueron medios y periodistas concretos los que cayeron en este error, con distintos grados de culpa, la mayoría por acción y algunos por omisión: podríamos haber señalado a tiempo la mala praxis. Esta columna es una autocrítica. También intento reflexionar sobre el error para ayudar a comprenderlo y no repetirlo. Le pedimos autocrítica a Pepe Albistur y nos irritan sus gambetas... No somos proclives a reflexionar sobre nuestro trabajo y cuando lo hacemos no somos rigurosos, nos quedamos en la queja, transferimos culpas: “Lo dijo la suegra”, “lo impone la empresa”; maneras de renuncia. El periodismo que viene es una práctica y una teoría y se construye hoy.
http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0426/articulo.php?art=18716&ed=0426
Fracaso y culpa del periodismo
El caso Pomar es un ejemplo de la inseguridad colectiva expuesta en un sufrimiento individual y familiar profundo e irreversible. El Estado no nos protege.
Por Roberto Guareschi*
El caso Pomar es un ejemplo de la inseguridad colectiva expuesta en un sufrimiento individual y familiar profundo e irreversible. El Estado no nos protege: creo que así se archiva en la conciencia colectiva. La imagen es tremenda: los cuatro cuerpos descomponiéndose en un campo, la policía simulando que los busca y los funcionarios políticos simulando eficacia en los medios masivos.
Creo que los periodistas y los medios tenemos una responsabilidad en la construcción de esa falsedad que duró 24 días y quiero reflexionar sobre eso.
Primero, un contexto. Mi hipótesis es que Scioli y su gente temen/temían que el caso Pomar se convirtiera en ese tipo de tragedias de gran resonancia que de pronto sintetizan un malestar social hondo y fuerte, un Cromañón: allí se condensaron nítidos los orígenes de ese malestar: afán criminal de lucro, corrupción, desprecio por la vida.
Había razones para temer. Hay un malestar hondo y fuerte por la inseguridad ensañada en indefensos e inocentes. Las denuncias de corrupción que involucran a funcionarios le agregan a ese malestar una percepción de impunidad que lo multiplica. No es sólo el estilo violento de los Kirchner: la injusticia en el reparto de la riqueza, visible en los conflictos sociales en la calle y los medios, crea un maremágnum donde todo se potencia y oscurece.
A esta tensión social, a esos malestares, les temen los políticos con cargos ejecutivos. Por eso, las encuestas los auscultan con su “minuto a minuto”, y por eso les responden en el escenario social por excelencia: el de los medios.
Pero el gobierno de Buenos Aires respondió como en un escenario teatral. Los policías de Stornelli no buscaron: actuaron el rol de policías que rastrillaban. Los funcionarios sólo iban al campo y a la ruta a simular una eficacia ante los medios. Reemplazaban la acción con la palabra, decían “miles de policías“ y decían “por tierra y por aire“.
Pero el escenario social implica (sobre todo y todavía) a los grandes medios masivos y a los periodistas. Yo creo que el periodismo tuvo un rol pasivo y deficiente y por eso ayudó a construir aquella ficción política: el concepto “miles de policías“ se plantó en el territorio de los medios, donde a los periodistas se nos reconoce una idoneidad y una función y por eso, una responsabilidad. Supuestamente, sabemos separar los hechos de la ficción. No vimos rastrillajes pero dijimos que se realizaban. Vimos desorientación y la transmitimos sin filtro.
¿Por qué fallamos? Porque no cumplimos con nuestra responsabilidad, primero y principal, y por una inercia negativa propia de nuestro oficio. Los policías, los jueces y fiscales buscan culpables y muchas veces prejuzgan; nosotros buscamos historias y a veces “compramos” y vendemos historias falsas.
Recuerdo ahora una frase atribuída a un periodista brillante y cínico de los años 50 y 60: “nunca dejes que la realidad te impida un buen título” (no lo nombro porque no la escuché de él; la transcribo porque describía una verdad). Muchas veces encubrimos nuestra pobreza con una frase bella. Y muchas veces, llenamos el vacío con construcciones basadas en hipótesis basadas en otras hipótesis.
En el caso Pomar, los periodistas y los medios terminaron envueltos en una trama que no les pertenecía –las urgencias y miedos de Scioli y la Policía– pero no fueron inocentes sino “partícipes necesarios”. Sacaron un beneficio (aparente y efímero) del engaño: construyeron una historia (vacilante, improbable) para satisfacer (chapuceramente) una supuesta demanda de sus públicos y competir con malas artes con otros medios.
Por eso se colgaron de las declaraciones de una fiscal que difundía hipótesis en contra de toda prudencia: conflicto familiar, secuestro, robo, desaparición voluntaria, involuntaria, etcétera. Eso sí, se cubría: “No existe indicio que las confirme”. Llegó a decir que no habían hallado arma alguna de Pomar pero que “pudo haber comprado una en el mercado negro”. Quizás no tiene idoneidad, fue víctima de su fama súbita. O de presiones políticas: diga algo, muestre que estamos preocupados y actuando, metalé.
Esta vez, algunas de las hipótesis insustanciadas fueron pronunciadas por un miembro de la familia de las víctimas: la sospecha de una pelea marital basada en el relato de discusiones; la hipótesis del narcotráfico, apoyada en que Pomar era técnico químico.
La voz de un familiar no convalida una hipótesis ni da legitimidad a su publicación ni da inocencia (“Ah, no lo dije yo; lo dijo la suegra”). La misma familiar, dolida y desorientada, aclaraba que era una suposición. Los periodistas y los medios la convertimos en un daño.
He escuchado lamentos, “me da vergüenza ser periodista”, de colegas que no han intervenido en el caso Pomar. Pero no he leído ni escuchado autocríticas inequívocas, sin reservas. No fueron “ciertos medios” ni “ciertos periodistas”, fueron medios y periodistas concretos los que cayeron en este error, con distintos grados de culpa, la mayoría por acción y algunos por omisión: podríamos haber señalado a tiempo la mala praxis. Esta columna es una autocrítica. También intento reflexionar sobre el error para ayudar a comprenderlo y no repetirlo. Le pedimos autocrítica a Pepe Albistur y nos irritan sus gambetas... No somos proclives a reflexionar sobre nuestro trabajo y cuando lo hacemos no somos rigurosos, nos quedamos en la queja, transferimos culpas: “Lo dijo la suegra”, “lo impone la empresa”; maneras de renuncia. El periodismo que viene es una práctica y una teoría y se construye hoy.
http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0426/articulo.php?art=18716&ed=0426
sábado, 12 de diciembre de 2009
A propósito de los Pomar y la maldita policía: Una mirada dialéctica de las causas y soluciones al problema de la inseguridad.
OPINIÓN - Dr. Hernán Jaureguiber
A PROPÓSITO DE LOS POMAR Y LA MALDITA POLICIA.
UNA MIRADA DIALÉCTICA DE LAS CAUSAS Y SOLUCIONES AL PROBLEMA DE LA INSEGURIDAD
Por Dr. Hernán Jaureguiber y Bernardo Alberte (h)
El llamado “misterio de los Pomar” nos ha brindado una muestra mas de nuestra patética realidad.
Hallados los cuerpos y el automóvil a la vera del camino, en el lugar mas obvio para encontrarlos a las pocas horas del accidente, su demora de 24 días es la muestra mas palmaria del siniestro accionar policial y de su descontrol.
Huelgan las palabras para describir la inutilidad de las fuerzas policiales para cumplir sus elementales tareas.
¡Que huérfanos de musas inspiradoras han quedado quienes se atrevan a abordar el genero literario de la novela policial.!
Lejos del genial Sherloock Holmes, nuestros sabuesos han demostrado que sólo tienen olfato para la muzzarela y los delitos de la prostitución y el narcotráfico, claro que en estos casos como socios del crimen.
Las autoridades políticas, muestran su inaniedad de recursos para conducir a los delincuentes de uniforme.
Estas líneas no intentan teorizaciones sobre criminología, ni recetas contra la inseguridad, porque sus autores no tienen el conocimiento para brindarlas.
Sin embargo, sumando todos los casos irresueltos de investigación, prevención y represión del delito, resulta evidente que los agentes del órden vernáculos, únicamente sirven para reprimir protestas estudiantiles, sociales o desórdenes en recitales, sin siquiera lograr los básicos fines de dispersión de la multitud, pese a que en sus fallidos intentos, siempre despuntan su vicio de golpear salvajemente a individuos desarmados.
A la lista de fracasos policiales debe agregarse la impunidad y el escándalo en el procedimiento, que incluye sospechar a las propias víctimas, citando por caso, el del padre de la niña Sofía, detenido y sospechado al igual que ocurrió con Fernando Pomar durante estos 24 días.
Que decir del destino del testigo Julio López. O de José Luis Cabezas. O de la Masacre de Ramallo. O el crimen de Kosteky y Santillán. Siempre la maldita policía involucrada directa o indirectamente. Imposible no sumar a la lista las vinculaciones en el caso AMIA en donde se sospecha del Comisario Palacios, devenido en la respuesta del Jefe de Gobierno Porteño para garantizar seguridad a sus vecinos.
Y entonces, frente al reclamo incesante de sectores de la población clamando ¡ SE-GU-RI-DAD, SE-GU-RI-DAD¡ resulta una obviedad concluir que no puede esperarse un éxito en la materia, contando como sujetos activos de las medidas reclamadas a estos agentes impresentables.
¿Cuantas muestras mas se precisan para saber que quiénes deben garantizar la seguridad, no saben absolutamente nada sobre el tema, ni son idóneos y además están involucrados en los peores crímenes que deberían combatir.?
No se trata de razones ideológicas de izquierda o derecha, como podría suponer un análisis sobre las causas del delito; o la necesidad (o vocación) de algunos sectores de reprimirlo a costa de cualquier medio.
Se trata simplemente del análisis de la segunda opción, no respecto de su legitimidad ética, sino de su efectividad, aún prescindiendo de la exégesis moral.
Darle mas poder de fuego o de operatividad a los elementos policiales, es como darle un cuchillo a un simio, que sin dudas atacará a cualquiera, incluido su amo.
De quienes no encuentran a 4 cuerpos disperdigados en 40 Km, mal puede esperarse que encuentren a un asesino y mucho menos que lo aprehendan en movimiento.
Es inconsistente cualquier argumento que se dirija únicamente contra las autoridades civiles para fundar el descontrol de estas fuerzas, puesto que las condujeron desde menemistas fiesteros, hasta militares fascistas como el caso Rico, llegando a recontras derechosos como Macri, que se topa desde el inicio con el nada fino de Palacios y sus escandalosos espionajes sin poder controlarlo. Tampoco resultaron acertadas las políticas cuasi-progresistas como las intentadas por Arslanian, Juanpi Cafiero, entre otros.
Es notorio que no depende de la conducción política, ni judicial, porque no esperarán que un ministro reemplace al custodio de una sucursal bancaria mientras este manda mensajes de texto en vez de estar atento a la circulación de personas.
Como tampoco puede pedírsele a la fiscal que recorra, a pie o a caballo, los 40 Km. donde fueron encontrados los cuerpos de los desdichados Pomar.
Se podrá decir que las fuerzas deben ser purgadas, pero resulta a todas luces una tarea, por lo menos, sumamente extensa en tiempo que no evacuará las necesidades urgentes de los atemorizados clamantes de seguridad.
Por lo demás, la nobel policía de la Ciudad de Buenos Aires, es el caso mas patente de la imposibilidad de la purga, cuando la corrupción existe antes de que nazca la criatura.
Por lo tanto es notorio que, si existen soluciones, estas no son sencillas ni pueden ejecutarse con la celeridad que espera parte de la población, mediante reclamos amplificados por los tendenciosos medios de comunicación.
Estamos frente a un problema serio, que no parece de breve resolución.
Entonces, admitiendo que la apuesta es a largo plazo se impone el deber de analizar si no es mas conveniente (por supuesto que además de ético) suprimir las causas que producen el delito antes que atacar al hecho ya consumado, puesto que esta tarea, aunque lenta también, parece menos difícil que enderezar a las fuerzas policiales.
EL PROBLEMA NO ES LA POBREZA SINO LA RIQUEZA
Llegado al punto de buscar las causas del delito, cada uno mira para el lado que le parece y algunos para cualquier lado.
A nuestro criterio se equivocan quienes señalan la causa principal del delito en la droga, puesto que drogones hay en todas partes y sin embargo, no siempre en esos lugares existe el mismo tipo de delito que alarma a la clase media argentina. Aún en la clase media local, corre falopa a lo pavote, sin perjuicio de lo cual no todos los faloperos de medio pelo, asesinan ancianas o catequistas, aunque muchos viciosos bursátiles o de otras disciplinas cometan delitos graves como vaciamientos de empresas, tráfico de medicamentos truchos, etc., Pero eso es “harina de otro costal.”
Tampoco aciertan quienes apuntan a la falencia educacional, mientras ellos mismos o su prole, escriben con errores de ortografía o ignorando las efemérides básicas de nuestro calendario, aunque tengan aprobadas sus étapas educativas primarias y medias o inclusive terciarias.
Los brutos, cometen un sin fin de equivocaciones, entre otras, adherir con facilidad a cualquier consigna facilista, arreados por sus miedos y por los medios de comunicación masivos. Sin embargo, tampoco salen a asesinar a mansalva, a tontas y a locas.
Finalmente, y a veces con buena voluntad, muchos señalan a la pobreza como causante del brote de violencia, amparados en la estadística ligera que muestra a los pibes chorros como estereotipados en personas humildes.
Y frente a esta estadística, mas o menos veraz, están los que concluyen que hay que acabar con la pobreza y los que con cinismo sostienen que hay que acabar con los pobres (aunque no se diga directamente, estamos convencidos en la numerosidad de este último segmento de opinión.)
Pero bien, sin querer polemizar con estas opiniones, advertimos que la pobreza no es, en si misma, la causa de tanta violencia, aunque esta la protagonicen a simple vista los pobres.
A mayor abundamiento, muchos de los crímenes recientes, son cometidos por individuos de clase media baja y no por el último escalón social, de lo cual debe descartarse el delito famélico.
La pobreza se encuentra en relación dialéctica con la riqueza y es en este vínculo en donde debemos depositar la síntesis.
En Cuba, mal que le pese a la gusanada, no hay índices delictivos severos, como tampoco los hay en la Suecia Socialdemócrata ni en la Suiza Ultra capitalista.
En uno habrá balseros y jineteras, pero no chorros. En otro, hay suicidios, pero no homicidios a quemarropa por una moto o un celular.
Cómo rezaba el memorable tango de José María Aguilar, aquel guitarrista de Gardel, que con aguda ironía advertía en la crisis del 30 que “...el ladrón es hoy decente, a la fuerza se hizo gente, ya no encuentra a quien robar; y el honrao se ha vuelto chorro porque en su fiebre de ahorro, él se afana por guardar...”
Mas acá en la geografía y mas allá en la historia, en las décadas del 40, 50, 60 y 70, superada la crisis del '30 que abordó el poeta mencionado, (mas allá de los crímenes políticos), no encontramos antecedentes que se parangonen con el problema actual, pese a que, como lamentablemente opinó Menem, pobres siempre existieron.
Y es cierto. Mas o menos, pero pobres siempre existieron en las pampas.
Lo que no existía entonces, era la exposición impúdica de la riqueza, sustentada no solo por poderosos ricachones, sino por clasemedieros con un poco de viento a favor y mucho de negocio non sancto.
Basta con encender el televisor para tener como única realidad a vedetongas con autos descapotables, romances confesados al calor del dinero, conductores con muy poco glamour y mucho de estruendo.
Ascensos sociales con poco merito y con bastante desparpajo en cuanto a la fuente inmoral del mismo.
Si con solo recorrer un barrio de clase media porteño, cualquiera se dá cuenta que, cualquiera, tiene un auto cero kilómetro o una casa que sus padres o abuelos laboriosos no pudieron conseguir al cabo de un vida de trabajo.
Y frente a esta vidriera, la pobreza. La misma que antes, pero mas extensa en su número y mas ansiosa de tomar revancha por un destino que no pudieron evitar.
Repetimos. En las escuelas públicas, a las que concurrimos los firmantes de esta nota, también había chicos pobres llegados de villas de emergencias cercanas, pero todos jugábamos con las mismas bolitas junto al hijo del médico y el portero.
Además, las villas se concebían como lo decía su nombre, en una situación de emergencia y no en un destino inexorable..
Y el que tenía un poco mas, lo vivía con recato, aunque conciente de la diferencia, no abusando hasta el hartazgo de ella.
Por lo tanto y como llegamos al desenlace de estas líneas, pensamos que el problema del delito, si este guarda relación con la pobreza, no se soluciona eliminando pobres, sino curando la pobreza y esta última no tiene remedio si no se ataca a la riqueza.
Son los ricos, no solo en su apropiación, los que producen pobres, tanto por lo que le sacan al miserable, como en la impotencia que en este provocan.
A nadie le gusta ver comer caviar a un semejante, mientras él solo procura un mendrugo.
Nadie soporta con equilibrio ser maltratado en su intento de limpiar un parabrisas de un auto que jamás podrá adquirir y que la publicidad lo muestra como una condición indispensable para ser feliz.
No hace mucho, una publicidad de automóvil mostraba a un horrible narigón, acompañado de una cálida señorita, mientras le dejaba una propina a otra persona igualmente narigona que servilmente le habría las puerta del flamante rodado. En la ocasión el primero se compadecía de la triste situación del segundo, confesando que el coche que adquirió le cambió su autoestima.
Mensaje publicitario vomitivo por donde quiera mirarse.
Nada bueno puede esperarse de una sociedad así concebida.
Aunque eliminen pobres físicamente, otros tantos aparecerán si el sistema consiste en la producción de estos.
Y si del resentimiento se trata, ningún futuro promisorio puede esperarse si quienes lo producen, no echan mano a la humildad en vez de pensar en tanta violencia represiva para paliar lo que ellos mismos generan por su propia naturaleza.
En síntesis, el problema no es la pobreza, sino la riqueza.
La solución no radica en atacar a los humildes, sino en bajarle el copete a los fanfarrones embriagados de bienestar económico.
No ingresar a las villas para encontrar delincuentes, sino ingresar a la AFIP para descubrir ingresos de dinero ilícitos mas importantes que las obtenidas en un arrebato callejero.
No detenerse tanto en el episodio del robo de un automóvil, cómo en la comercialización de las autopartes, efectuadas en lugares bien visibles y consumidos por conciente clientela que no le importa el origen sangriento de lo que pagan mas barato.
No horrorizarse tanto con el patotero, tan difícil de buscar en la multitud, sino con el jefe de la patota, tan fácil de descubrir en las jefaturas de sindicatos.
Estas no son mas que sugerencias no taxativas, pero ejemplificativas para pensar en los verdaderos culpables de tanta violencia y encontrar soluciones, no tan ligeras como las que suponen el grito vacío de SE-GU-RI-DAD, pero mas duraderas y éticas como edificar una sociedad justa, libre y soberana. Consolidada esta sana realidad, la consecuencia será esa seguridad a la que todos anhelan pero que no todos merecen.
Dr. Hernán Jaureguiber;
A PROPÓSITO DE LOS POMAR Y LA MALDITA POLICIA.
UNA MIRADA DIALÉCTICA DE LAS CAUSAS Y SOLUCIONES AL PROBLEMA DE LA INSEGURIDAD
Por Dr. Hernán Jaureguiber y Bernardo Alberte (h)
El llamado “misterio de los Pomar” nos ha brindado una muestra mas de nuestra patética realidad.
Hallados los cuerpos y el automóvil a la vera del camino, en el lugar mas obvio para encontrarlos a las pocas horas del accidente, su demora de 24 días es la muestra mas palmaria del siniestro accionar policial y de su descontrol.
Huelgan las palabras para describir la inutilidad de las fuerzas policiales para cumplir sus elementales tareas.
¡Que huérfanos de musas inspiradoras han quedado quienes se atrevan a abordar el genero literario de la novela policial.!
Lejos del genial Sherloock Holmes, nuestros sabuesos han demostrado que sólo tienen olfato para la muzzarela y los delitos de la prostitución y el narcotráfico, claro que en estos casos como socios del crimen.
Las autoridades políticas, muestran su inaniedad de recursos para conducir a los delincuentes de uniforme.
Estas líneas no intentan teorizaciones sobre criminología, ni recetas contra la inseguridad, porque sus autores no tienen el conocimiento para brindarlas.
Sin embargo, sumando todos los casos irresueltos de investigación, prevención y represión del delito, resulta evidente que los agentes del órden vernáculos, únicamente sirven para reprimir protestas estudiantiles, sociales o desórdenes en recitales, sin siquiera lograr los básicos fines de dispersión de la multitud, pese a que en sus fallidos intentos, siempre despuntan su vicio de golpear salvajemente a individuos desarmados.
A la lista de fracasos policiales debe agregarse la impunidad y el escándalo en el procedimiento, que incluye sospechar a las propias víctimas, citando por caso, el del padre de la niña Sofía, detenido y sospechado al igual que ocurrió con Fernando Pomar durante estos 24 días.
Que decir del destino del testigo Julio López. O de José Luis Cabezas. O de la Masacre de Ramallo. O el crimen de Kosteky y Santillán. Siempre la maldita policía involucrada directa o indirectamente. Imposible no sumar a la lista las vinculaciones en el caso AMIA en donde se sospecha del Comisario Palacios, devenido en la respuesta del Jefe de Gobierno Porteño para garantizar seguridad a sus vecinos.
Y entonces, frente al reclamo incesante de sectores de la población clamando ¡ SE-GU-RI-DAD, SE-GU-RI-DAD¡ resulta una obviedad concluir que no puede esperarse un éxito en la materia, contando como sujetos activos de las medidas reclamadas a estos agentes impresentables.
¿Cuantas muestras mas se precisan para saber que quiénes deben garantizar la seguridad, no saben absolutamente nada sobre el tema, ni son idóneos y además están involucrados en los peores crímenes que deberían combatir.?
No se trata de razones ideológicas de izquierda o derecha, como podría suponer un análisis sobre las causas del delito; o la necesidad (o vocación) de algunos sectores de reprimirlo a costa de cualquier medio.
Se trata simplemente del análisis de la segunda opción, no respecto de su legitimidad ética, sino de su efectividad, aún prescindiendo de la exégesis moral.
Darle mas poder de fuego o de operatividad a los elementos policiales, es como darle un cuchillo a un simio, que sin dudas atacará a cualquiera, incluido su amo.
De quienes no encuentran a 4 cuerpos disperdigados en 40 Km, mal puede esperarse que encuentren a un asesino y mucho menos que lo aprehendan en movimiento.
Es inconsistente cualquier argumento que se dirija únicamente contra las autoridades civiles para fundar el descontrol de estas fuerzas, puesto que las condujeron desde menemistas fiesteros, hasta militares fascistas como el caso Rico, llegando a recontras derechosos como Macri, que se topa desde el inicio con el nada fino de Palacios y sus escandalosos espionajes sin poder controlarlo. Tampoco resultaron acertadas las políticas cuasi-progresistas como las intentadas por Arslanian, Juanpi Cafiero, entre otros.
Es notorio que no depende de la conducción política, ni judicial, porque no esperarán que un ministro reemplace al custodio de una sucursal bancaria mientras este manda mensajes de texto en vez de estar atento a la circulación de personas.
Como tampoco puede pedírsele a la fiscal que recorra, a pie o a caballo, los 40 Km. donde fueron encontrados los cuerpos de los desdichados Pomar.
Se podrá decir que las fuerzas deben ser purgadas, pero resulta a todas luces una tarea, por lo menos, sumamente extensa en tiempo que no evacuará las necesidades urgentes de los atemorizados clamantes de seguridad.
Por lo demás, la nobel policía de la Ciudad de Buenos Aires, es el caso mas patente de la imposibilidad de la purga, cuando la corrupción existe antes de que nazca la criatura.
Por lo tanto es notorio que, si existen soluciones, estas no son sencillas ni pueden ejecutarse con la celeridad que espera parte de la población, mediante reclamos amplificados por los tendenciosos medios de comunicación.
Estamos frente a un problema serio, que no parece de breve resolución.
Entonces, admitiendo que la apuesta es a largo plazo se impone el deber de analizar si no es mas conveniente (por supuesto que además de ético) suprimir las causas que producen el delito antes que atacar al hecho ya consumado, puesto que esta tarea, aunque lenta también, parece menos difícil que enderezar a las fuerzas policiales.
EL PROBLEMA NO ES LA POBREZA SINO LA RIQUEZA
Llegado al punto de buscar las causas del delito, cada uno mira para el lado que le parece y algunos para cualquier lado.
A nuestro criterio se equivocan quienes señalan la causa principal del delito en la droga, puesto que drogones hay en todas partes y sin embargo, no siempre en esos lugares existe el mismo tipo de delito que alarma a la clase media argentina. Aún en la clase media local, corre falopa a lo pavote, sin perjuicio de lo cual no todos los faloperos de medio pelo, asesinan ancianas o catequistas, aunque muchos viciosos bursátiles o de otras disciplinas cometan delitos graves como vaciamientos de empresas, tráfico de medicamentos truchos, etc., Pero eso es “harina de otro costal.”
Tampoco aciertan quienes apuntan a la falencia educacional, mientras ellos mismos o su prole, escriben con errores de ortografía o ignorando las efemérides básicas de nuestro calendario, aunque tengan aprobadas sus étapas educativas primarias y medias o inclusive terciarias.
Los brutos, cometen un sin fin de equivocaciones, entre otras, adherir con facilidad a cualquier consigna facilista, arreados por sus miedos y por los medios de comunicación masivos. Sin embargo, tampoco salen a asesinar a mansalva, a tontas y a locas.
Finalmente, y a veces con buena voluntad, muchos señalan a la pobreza como causante del brote de violencia, amparados en la estadística ligera que muestra a los pibes chorros como estereotipados en personas humildes.
Y frente a esta estadística, mas o menos veraz, están los que concluyen que hay que acabar con la pobreza y los que con cinismo sostienen que hay que acabar con los pobres (aunque no se diga directamente, estamos convencidos en la numerosidad de este último segmento de opinión.)
Pero bien, sin querer polemizar con estas opiniones, advertimos que la pobreza no es, en si misma, la causa de tanta violencia, aunque esta la protagonicen a simple vista los pobres.
A mayor abundamiento, muchos de los crímenes recientes, son cometidos por individuos de clase media baja y no por el último escalón social, de lo cual debe descartarse el delito famélico.
La pobreza se encuentra en relación dialéctica con la riqueza y es en este vínculo en donde debemos depositar la síntesis.
En Cuba, mal que le pese a la gusanada, no hay índices delictivos severos, como tampoco los hay en la Suecia Socialdemócrata ni en la Suiza Ultra capitalista.
En uno habrá balseros y jineteras, pero no chorros. En otro, hay suicidios, pero no homicidios a quemarropa por una moto o un celular.
Cómo rezaba el memorable tango de José María Aguilar, aquel guitarrista de Gardel, que con aguda ironía advertía en la crisis del 30 que “...el ladrón es hoy decente, a la fuerza se hizo gente, ya no encuentra a quien robar; y el honrao se ha vuelto chorro porque en su fiebre de ahorro, él se afana por guardar...”
Mas acá en la geografía y mas allá en la historia, en las décadas del 40, 50, 60 y 70, superada la crisis del '30 que abordó el poeta mencionado, (mas allá de los crímenes políticos), no encontramos antecedentes que se parangonen con el problema actual, pese a que, como lamentablemente opinó Menem, pobres siempre existieron.
Y es cierto. Mas o menos, pero pobres siempre existieron en las pampas.
Lo que no existía entonces, era la exposición impúdica de la riqueza, sustentada no solo por poderosos ricachones, sino por clasemedieros con un poco de viento a favor y mucho de negocio non sancto.
Basta con encender el televisor para tener como única realidad a vedetongas con autos descapotables, romances confesados al calor del dinero, conductores con muy poco glamour y mucho de estruendo.
Ascensos sociales con poco merito y con bastante desparpajo en cuanto a la fuente inmoral del mismo.
Si con solo recorrer un barrio de clase media porteño, cualquiera se dá cuenta que, cualquiera, tiene un auto cero kilómetro o una casa que sus padres o abuelos laboriosos no pudieron conseguir al cabo de un vida de trabajo.
Y frente a esta vidriera, la pobreza. La misma que antes, pero mas extensa en su número y mas ansiosa de tomar revancha por un destino que no pudieron evitar.
Repetimos. En las escuelas públicas, a las que concurrimos los firmantes de esta nota, también había chicos pobres llegados de villas de emergencias cercanas, pero todos jugábamos con las mismas bolitas junto al hijo del médico y el portero.
Además, las villas se concebían como lo decía su nombre, en una situación de emergencia y no en un destino inexorable..
Y el que tenía un poco mas, lo vivía con recato, aunque conciente de la diferencia, no abusando hasta el hartazgo de ella.
Por lo tanto y como llegamos al desenlace de estas líneas, pensamos que el problema del delito, si este guarda relación con la pobreza, no se soluciona eliminando pobres, sino curando la pobreza y esta última no tiene remedio si no se ataca a la riqueza.
Son los ricos, no solo en su apropiación, los que producen pobres, tanto por lo que le sacan al miserable, como en la impotencia que en este provocan.
A nadie le gusta ver comer caviar a un semejante, mientras él solo procura un mendrugo.
Nadie soporta con equilibrio ser maltratado en su intento de limpiar un parabrisas de un auto que jamás podrá adquirir y que la publicidad lo muestra como una condición indispensable para ser feliz.
No hace mucho, una publicidad de automóvil mostraba a un horrible narigón, acompañado de una cálida señorita, mientras le dejaba una propina a otra persona igualmente narigona que servilmente le habría las puerta del flamante rodado. En la ocasión el primero se compadecía de la triste situación del segundo, confesando que el coche que adquirió le cambió su autoestima.
Mensaje publicitario vomitivo por donde quiera mirarse.
Nada bueno puede esperarse de una sociedad así concebida.
Aunque eliminen pobres físicamente, otros tantos aparecerán si el sistema consiste en la producción de estos.
Y si del resentimiento se trata, ningún futuro promisorio puede esperarse si quienes lo producen, no echan mano a la humildad en vez de pensar en tanta violencia represiva para paliar lo que ellos mismos generan por su propia naturaleza.
En síntesis, el problema no es la pobreza, sino la riqueza.
La solución no radica en atacar a los humildes, sino en bajarle el copete a los fanfarrones embriagados de bienestar económico.
No ingresar a las villas para encontrar delincuentes, sino ingresar a la AFIP para descubrir ingresos de dinero ilícitos mas importantes que las obtenidas en un arrebato callejero.
No detenerse tanto en el episodio del robo de un automóvil, cómo en la comercialización de las autopartes, efectuadas en lugares bien visibles y consumidos por conciente clientela que no le importa el origen sangriento de lo que pagan mas barato.
No horrorizarse tanto con el patotero, tan difícil de buscar en la multitud, sino con el jefe de la patota, tan fácil de descubrir en las jefaturas de sindicatos.
Estas no son mas que sugerencias no taxativas, pero ejemplificativas para pensar en los verdaderos culpables de tanta violencia y encontrar soluciones, no tan ligeras como las que suponen el grito vacío de SE-GU-RI-DAD, pero mas duraderas y éticas como edificar una sociedad justa, libre y soberana. Consolidada esta sana realidad, la consecuencia será esa seguridad a la que todos anhelan pero que no todos merecen.
Dr. Hernán Jaureguiber;
miércoles, 25 de noviembre de 2009
AQUI SI HAY INSEGURIDAD:Honduras, un país armado y con un altísimo número de crímenes
Sólo en 2008, hubo 4.473 homicidios, un 25% más que en el 2007
"Me disculpa ¿usted está armado?". La pregunta la lanza con pasmosa naturalidad un guardia de seguridad privada, en la entrada de un shopping de Tegucigalpa. La escena se repite en la puerta de la mayoría de los negocios del centro comercial -en donde revisan bolsos y carteras- y en el lobby de uno de los hoteles más exclusivos de esta capital. Claro que en este caso, el guardia no espera la respuesta de una distinguida dama que le dice: "¿Por qué no le pregunta a los delincuentes, antes de molestar a la gente honrada como uno?".
Honduras es un país violento y armado hasta los dientes, tanto que alarmaría a más de un famoso o famosa en la Argentina: con apenas 7,5 millones de habitantes -4,5 millones mayores de 18 años- hay en esta empobrecida nación centroamericana más de 220.000 armas registradas. Pero organismos de derechos humanos especializados en en el tema calculan que hay otras 500.000 más que circulan por el país de manera ilegal.
"Esto es un círculo. Porque la gente se arma para defenderse de los robos y de los homicidios, pero al mismo tiempo al haber tanta gente armada los homicidios crecen", dice a Clarín Leyla Díaz, coordinadora de seguridad ciudadana del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Ciprodeh).
"Honduras tiene una de las mayores tasas de homicidios per cápita del mundo", agregó Díaz. El índice de homicidios en Honduras fue de 58 por cada 100 mil habitantes en el 2008, según la ONU. En Argentina, es de 5,6 por cada 100 mil.
Para el analista Efraín Díaz, las causas no sólo hay que buscarlas en la pobreza, que castiga al 70% de los hondureños. "Hay razones históricas y culturales, porque en este país siempre se cuidó la propiedad con las armas. Desde el gran terrateniente, hasta el campesino más pobre protegía lo que tenía con un arma", explica.
A esto hay que sumarle que Honduras fue en los años 70 y 80 "territorio liberado" para que los "contras" nicaragüenses desestabilizaran a la Revolución Sandinista. "Eso hizo que aquí entraran gran cantidad de armas y, al finalizar los conflictos en Nicaragua, el Salvador y Guatemala, se quedaron aquí al mejor postor", agrega Díaz.
Y ahora, el fenómeno del narcotráfico le agrega otro componente a esta realidad, porque Honduras se ha convertido en "corredor obligado" en el tráfico de drogas en Centroamérica.
Sólo en 2008. hubo en Honduras 4.473 homicidios, un 25% más que en el 2007, cuenta Leyla Díaz, del Ciprodeh.
Y agrega otro dato que no es menor: "Desde siempre, sobre todo en el interior, es común ver a los hombres armados, también como una demostración de virilidad y de machismo".
Comprar cualquier tipo de arma legal o ilegal, es fácil en Honduras. Basta ir a "La Armería" -la única tienda autorizada por las Fuerzas Armadas para venderlas y que según todas las sospechas es de militares retirados- y pagar 500 dólares por una calibre 22 ó 38 y algo menos de 800 por una nueve milímetros. "La calibre 22 está saliendo mucho ahora, porque es ideal para una mujer. Liviana y fácil de usar", dice a Clarín un vendedor.
En el mercado negro esas mismas armas se consiguen por menos de la mitad. Y un AK 47, considerada un arma de guerra y prohibida para "uso civil", está a unos 500 dólares.
Por eso no llama la atención las preguntas del vigilador privado ni que el gobierno de facto de Roberto Micheletti haya prohibido, desde el lunes hasta la otra semana portar armas.
CLARIN
"Me disculpa ¿usted está armado?". La pregunta la lanza con pasmosa naturalidad un guardia de seguridad privada, en la entrada de un shopping de Tegucigalpa. La escena se repite en la puerta de la mayoría de los negocios del centro comercial -en donde revisan bolsos y carteras- y en el lobby de uno de los hoteles más exclusivos de esta capital. Claro que en este caso, el guardia no espera la respuesta de una distinguida dama que le dice: "¿Por qué no le pregunta a los delincuentes, antes de molestar a la gente honrada como uno?".
Honduras es un país violento y armado hasta los dientes, tanto que alarmaría a más de un famoso o famosa en la Argentina: con apenas 7,5 millones de habitantes -4,5 millones mayores de 18 años- hay en esta empobrecida nación centroamericana más de 220.000 armas registradas. Pero organismos de derechos humanos especializados en en el tema calculan que hay otras 500.000 más que circulan por el país de manera ilegal.
"Esto es un círculo. Porque la gente se arma para defenderse de los robos y de los homicidios, pero al mismo tiempo al haber tanta gente armada los homicidios crecen", dice a Clarín Leyla Díaz, coordinadora de seguridad ciudadana del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Ciprodeh).
"Honduras tiene una de las mayores tasas de homicidios per cápita del mundo", agregó Díaz. El índice de homicidios en Honduras fue de 58 por cada 100 mil habitantes en el 2008, según la ONU. En Argentina, es de 5,6 por cada 100 mil.
Para el analista Efraín Díaz, las causas no sólo hay que buscarlas en la pobreza, que castiga al 70% de los hondureños. "Hay razones históricas y culturales, porque en este país siempre se cuidó la propiedad con las armas. Desde el gran terrateniente, hasta el campesino más pobre protegía lo que tenía con un arma", explica.
A esto hay que sumarle que Honduras fue en los años 70 y 80 "territorio liberado" para que los "contras" nicaragüenses desestabilizaran a la Revolución Sandinista. "Eso hizo que aquí entraran gran cantidad de armas y, al finalizar los conflictos en Nicaragua, el Salvador y Guatemala, se quedaron aquí al mejor postor", agrega Díaz.
Y ahora, el fenómeno del narcotráfico le agrega otro componente a esta realidad, porque Honduras se ha convertido en "corredor obligado" en el tráfico de drogas en Centroamérica.
Sólo en 2008. hubo en Honduras 4.473 homicidios, un 25% más que en el 2007, cuenta Leyla Díaz, del Ciprodeh.
Y agrega otro dato que no es menor: "Desde siempre, sobre todo en el interior, es común ver a los hombres armados, también como una demostración de virilidad y de machismo".
Comprar cualquier tipo de arma legal o ilegal, es fácil en Honduras. Basta ir a "La Armería" -la única tienda autorizada por las Fuerzas Armadas para venderlas y que según todas las sospechas es de militares retirados- y pagar 500 dólares por una calibre 22 ó 38 y algo menos de 800 por una nueve milímetros. "La calibre 22 está saliendo mucho ahora, porque es ideal para una mujer. Liviana y fácil de usar", dice a Clarín un vendedor.
En el mercado negro esas mismas armas se consiguen por menos de la mitad. Y un AK 47, considerada un arma de guerra y prohibida para "uso civil", está a unos 500 dólares.
Por eso no llama la atención las preguntas del vigilador privado ni que el gobierno de facto de Roberto Micheletti haya prohibido, desde el lunes hasta la otra semana portar armas.
CLARIN
sábado, 21 de noviembre de 2009
MANO DURA:EL EXTERMINIO DE LOS JOVENES
SOCIEDAD › INFORME ANUAL DE LA CORREPI SOBRE REPRESION
La violencia estatal
Cada 28 horas muere una persona en el país debido al accionar de las fuerzas de seguridad del Estado, según el décimo cuarto informe presentado ayer en un acto en Plaza de Mayo por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi). El archivo de 2009 “es un relevamiento de todos los casos que se conocen en los que el aparato represivo del Estado mata, a través de sus distintas agencias y usando diversas modalidades”, detalla el informe. El trabajo registra un total de 2826 personas que murieron como consecuencia de la represión de las fuerzas policiales desde diciembre de 1983. Además, expone que, desde enero hasta octubre del presente año, se registraron un promedio de 20 muertes por mes, que hacen un total de 200 casos durante 2009. El repudio contra las políticas represivas y la propuesta de generar una herramienta de concientización y acción contra este sistema que “afecta especialmente a los sectores más vulnerables” es el objetivo de la construcción de este archivo.
Las modalidades represivas que detalla el informe, denominado “Más crisis, más represión”, remiten a “prácticas ilegales” utilizadas por las diversas fuerzas de seguridad estatal y “privadas” que, aun en democracia, se sustentan de ellas “para disciplinar a la clase de cuyo seno surgen la resistencia y la confrontación”. El “gatillo fácil; muertes en cárceles y comisarías (que en buena medida corresponden a la aplicación de tormentos); fusilamiento en movilizaciones u otras protestas; muertes intrafuerza o intrafamiliares (casos en los que el autor utiliza, para ‘resolver’ un conflicto interno o familiar, los recursos represivos del Estado); causas fraguadas o consecuencia de otros delitos, y otras circunstancias (desapariciones, etc.)”, conforman la lista de recursos usados por la policía.
Según el archivo, aunque es “imposible” calcular “la cifra negra” del gatillo fácil y de la muerte en cárceles y comisarías, los casos registrados por esta modalidad (1453, sobre un total de 2826) superan ampliamente a los asesinados en movilizaciones populares o protestas, que suman un total de 52 víctimas, desde 1983. Además, el análisis permite demostrar que “los jóvenes son el blanco favorito” de esas políticas: “Más de la mitad de las muertes corresponde a varones pobres de menos de 25 años, y el 30,5 por ciento del total tenía 21 años o menos”.
La Correpi también cuestiona el proyecto de Código Contravencional en el que trabaja el gobierno de la provincia de Buenos Aires, en el que se incluyen sanciones a personas con “actitud amenazante” o que vistan atuendos que ocultan el rostro e impidan su identificación; introduce artículos destinados a frenar las protestas y le atribuye a la policía el permiso de detener a menores de 14 años sin autorización judicial. María del Carmen Verdú, representante de Correpi, informó a Página/12 que con esta medida “no sólo no se está cumpliendo con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos –en el caso de Walter Bulacio, muerto en una comisaría–, sino que permite introducir figuras más amplias y confusas”. El fallo de la Corte ordenó derogar ese tipo de contravenciones y la averiguación de antecedentes, pero hasta la fecha la Argentina no cumplió con la sentencia. “En el marco de esas detenciones arbitrarias se produce la mayoría de las muertes en las comisarías”, resaltó Verdú.
La Correpi presentó ayer el informe en la Plaza de Mayo, en donde se realizó una concentración que contó con el apoyo de organizaciones sociales, universitarias y secundarias y con la participación de distintos grupos de trabajadores, como el cuerpo de delegados del subte, la comisión interna de Kraft (ex Terrabusi) y del Indec, entre otros.
Informe: Rocío Ilama.
La violencia estatal
Cada 28 horas muere una persona en el país debido al accionar de las fuerzas de seguridad del Estado, según el décimo cuarto informe presentado ayer en un acto en Plaza de Mayo por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi). El archivo de 2009 “es un relevamiento de todos los casos que se conocen en los que el aparato represivo del Estado mata, a través de sus distintas agencias y usando diversas modalidades”, detalla el informe. El trabajo registra un total de 2826 personas que murieron como consecuencia de la represión de las fuerzas policiales desde diciembre de 1983. Además, expone que, desde enero hasta octubre del presente año, se registraron un promedio de 20 muertes por mes, que hacen un total de 200 casos durante 2009. El repudio contra las políticas represivas y la propuesta de generar una herramienta de concientización y acción contra este sistema que “afecta especialmente a los sectores más vulnerables” es el objetivo de la construcción de este archivo.
Las modalidades represivas que detalla el informe, denominado “Más crisis, más represión”, remiten a “prácticas ilegales” utilizadas por las diversas fuerzas de seguridad estatal y “privadas” que, aun en democracia, se sustentan de ellas “para disciplinar a la clase de cuyo seno surgen la resistencia y la confrontación”. El “gatillo fácil; muertes en cárceles y comisarías (que en buena medida corresponden a la aplicación de tormentos); fusilamiento en movilizaciones u otras protestas; muertes intrafuerza o intrafamiliares (casos en los que el autor utiliza, para ‘resolver’ un conflicto interno o familiar, los recursos represivos del Estado); causas fraguadas o consecuencia de otros delitos, y otras circunstancias (desapariciones, etc.)”, conforman la lista de recursos usados por la policía.
Según el archivo, aunque es “imposible” calcular “la cifra negra” del gatillo fácil y de la muerte en cárceles y comisarías, los casos registrados por esta modalidad (1453, sobre un total de 2826) superan ampliamente a los asesinados en movilizaciones populares o protestas, que suman un total de 52 víctimas, desde 1983. Además, el análisis permite demostrar que “los jóvenes son el blanco favorito” de esas políticas: “Más de la mitad de las muertes corresponde a varones pobres de menos de 25 años, y el 30,5 por ciento del total tenía 21 años o menos”.
La Correpi también cuestiona el proyecto de Código Contravencional en el que trabaja el gobierno de la provincia de Buenos Aires, en el que se incluyen sanciones a personas con “actitud amenazante” o que vistan atuendos que ocultan el rostro e impidan su identificación; introduce artículos destinados a frenar las protestas y le atribuye a la policía el permiso de detener a menores de 14 años sin autorización judicial. María del Carmen Verdú, representante de Correpi, informó a Página/12 que con esta medida “no sólo no se está cumpliendo con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos –en el caso de Walter Bulacio, muerto en una comisaría–, sino que permite introducir figuras más amplias y confusas”. El fallo de la Corte ordenó derogar ese tipo de contravenciones y la averiguación de antecedentes, pero hasta la fecha la Argentina no cumplió con la sentencia. “En el marco de esas detenciones arbitrarias se produce la mayoría de las muertes en las comisarías”, resaltó Verdú.
La Correpi presentó ayer el informe en la Plaza de Mayo, en donde se realizó una concentración que contó con el apoyo de organizaciones sociales, universitarias y secundarias y con la participación de distintos grupos de trabajadores, como el cuerpo de delegados del subte, la comisión interna de Kraft (ex Terrabusi) y del Indec, entre otros.
Informe: Rocío Ilama.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Hay que matarlos a todos
A los que matan hay que matarlos. A los que roban, también. Y si son pibes, mejor, porque cuando crezcan serán más peligrosos todavía. A los que violan hay que castrarlos. A los corruptos, a los políticos chorros, hay que mandarlos al paredón. Eso es lo que hace falta en este país. Esto es una anarquía. Nadie pone orden. Nos están matando a todos. Ya no se puede salir sin arriesgar la vida. No se puede transitar por la calle. Ni siquiera se puede viajar en subte. Hay que reprimir. Como hacen los países serios. Como hacen en Francia, en Italia, en Estados Unidos.
Cualquiera puede decir cualquier cosa. Ese concepto responde cabalmente a la idea de democracia. Todos los discursos tienen cabida en el Estado de Derecho, salvo aquellos que propicien la discriminación o hagan apología del delito. Desde Susana Giménez a Raúl Castells, desde Hebe de Bonafini a Cecilia Pando. Todos pueden hablar. Eso no implica que las frases que se sueltan sean sensatas o inteligentes. Tampoco tienen que aportar algo por más que la tele las reproduzca hasta el cansancio.
Está claro que Marcelo, Mirtha y Susana tienen derecho a opinar (la ausencia de apellidos revela la inmensa popularidad que alcanzaron los tres). De alguna forma se hacen eco de un malestar real que atraviesa a amplios sectores de la población. Descalificarlos y no rebatir sus argumentos conlleva un gesto autoritario. Convertir la discusión por mayor eficacia en la lucha contra el delito en un juego de chicanas anula el debate y define a los protagonistas.
Los famosos que hablan de inseguridad no son especialistas en el tema. No tienen por qué saber. Frecuentemente olvidan mencionar en sus reclamos: la injusticia social, los crecientes índices de pobreza, la legión de chicos que no estudian ni trabajan, el fácil acceso a la droga, la corrupción policial.
La locuacidad de los famosos contrasta con el silencio de los políticos. Los funcionarios del Gobierno se esconden debajo de las mesas de sus despachos. “Meterse con este tema es ir a pérdida”, confesó un funcionario. Algunos ministros ocultan su impericia denunciando “la sensación” de inseguridad y responsabilizando a los medios de comunicación. Los dirigentes de la oposición también se callan. Sólo asienten ante los discursos más tremendistas para obtener rédito electoral. Piensan que la responsabilidad de mejorar los índices de seguridad sólo es competencia del Gobierno. ¿Cuál es el plan del radicalismo? ¿Cuáles son las propuestas de los partidos progresistas? ¿Hasta cuándo van a pensar que se trata de un tema de la derecha? Mauricio Macri, por lo pronto, va de tropiezo en tropiezo. Hasta ahora, en lugar de sumar buenos policías se dedicó a conchabar espías.
Mientras tanto, todos hablan de Colombia. Es el destino de la Argentina según las visiones más apocalípticas. Ni siquiera tienen en cuenta que se trata de un país con décadas de guerra interna, bandas paramilitares, guerrilleros y bandas vinculadas con el narcotráfico.
Con todo, su experiencia merece ser atendida. Bogotá bajó sustancialmente su tasa de homicidios cada cien mil habitantes: de 80 a 18 entre 1994 y 2006. Otro ejemplo es Medellín, que redujo sus índices de homicidio de 186 a 34 cada cien mil. Los demás delitos cayeron en más del 50 por ciento en Bogotá y en más del 30 por ciento en Medellín durante el mismo período. No hubo una solución mágica, para eso están los libros de Gabriel García Márquez, la mejoría en los índices de seguridad está directamente relacionada con años de políticas públicas coherentes y constantes.
El “milagro” tiene explicación. En un informe realizado por BBC Mundo, Hugo Acero, ex secretario de Seguridad de Bogotá; Rubén Darío Ramírez, especialista en seguridad ciudadana, y Alfredo Rangel , director de la Fundación Seguridad y Democracia, coincidieron en que los buenos resultados son el producto de combinar más presupuesto, más policías en las calles, cámaras de vigilancia, vinculación de la ciudadanía con los programas de seguridad, mejores sistemas de información delincuencial y, fundamentalmente, más inversión social. “Donde la comunidad se organiza y coopera con las autoridades, el margen de maniobra de todos los grupos ilegales se restringe”, opina Rangel.
Los tres especialistas coinciden en que el liderazgo político de los alcaldes fue clave para frenar el delito. Hubo reformas policiales y gran participación ciudadana con pactos de convivencia y otras iniciativas. En Bogotá, los casi 50 mil taxistas de la ciudad tienen sus radios conectadas con una central de la policía y reportan casos sospechosos.
Es una pena que entre la pirotecnia mediática pocos hayan reparado en la voz silenciosa de Jorge Rivas. El dirigente socialista fue atacado de manera brutal hace dos años. Era entonces vicejefe de Gabinete nacional. Lo golpearon en la cabeza y, como producto de las lesiones, perdió la movilidad y se alimenta por medio de un botón gástrico. No puede hablar y se comunica a través de una computadora. En una reciente entrevista con la revista Noticias, Rivas aseguró “me siento víctima de la violencia que genera la desigualdad social”. La periodista Valeria García le preguntó cómo se hacía para sostener una postura “progre” cuando la inseguridad le había cambiado la vida de manera tan radical. Valiéndose de su computadora, Rivas respondió: “Primero aclaro, por las dudas, que lo que me ocurrió no es culpa de mi ideología. Por otro lado, sostengo mis convicciones más allá de mi suerte personal y tratando de pensar en el bien común”. Rivas no salió en la tele.
http://www.criticadigital.com.ar/impresa/index.php?secc=nota&nid=34182
Cualquiera puede decir cualquier cosa. Ese concepto responde cabalmente a la idea de democracia. Todos los discursos tienen cabida en el Estado de Derecho, salvo aquellos que propicien la discriminación o hagan apología del delito. Desde Susana Giménez a Raúl Castells, desde Hebe de Bonafini a Cecilia Pando. Todos pueden hablar. Eso no implica que las frases que se sueltan sean sensatas o inteligentes. Tampoco tienen que aportar algo por más que la tele las reproduzca hasta el cansancio.
Está claro que Marcelo, Mirtha y Susana tienen derecho a opinar (la ausencia de apellidos revela la inmensa popularidad que alcanzaron los tres). De alguna forma se hacen eco de un malestar real que atraviesa a amplios sectores de la población. Descalificarlos y no rebatir sus argumentos conlleva un gesto autoritario. Convertir la discusión por mayor eficacia en la lucha contra el delito en un juego de chicanas anula el debate y define a los protagonistas.
Los famosos que hablan de inseguridad no son especialistas en el tema. No tienen por qué saber. Frecuentemente olvidan mencionar en sus reclamos: la injusticia social, los crecientes índices de pobreza, la legión de chicos que no estudian ni trabajan, el fácil acceso a la droga, la corrupción policial.
La locuacidad de los famosos contrasta con el silencio de los políticos. Los funcionarios del Gobierno se esconden debajo de las mesas de sus despachos. “Meterse con este tema es ir a pérdida”, confesó un funcionario. Algunos ministros ocultan su impericia denunciando “la sensación” de inseguridad y responsabilizando a los medios de comunicación. Los dirigentes de la oposición también se callan. Sólo asienten ante los discursos más tremendistas para obtener rédito electoral. Piensan que la responsabilidad de mejorar los índices de seguridad sólo es competencia del Gobierno. ¿Cuál es el plan del radicalismo? ¿Cuáles son las propuestas de los partidos progresistas? ¿Hasta cuándo van a pensar que se trata de un tema de la derecha? Mauricio Macri, por lo pronto, va de tropiezo en tropiezo. Hasta ahora, en lugar de sumar buenos policías se dedicó a conchabar espías.
Mientras tanto, todos hablan de Colombia. Es el destino de la Argentina según las visiones más apocalípticas. Ni siquiera tienen en cuenta que se trata de un país con décadas de guerra interna, bandas paramilitares, guerrilleros y bandas vinculadas con el narcotráfico.
Con todo, su experiencia merece ser atendida. Bogotá bajó sustancialmente su tasa de homicidios cada cien mil habitantes: de 80 a 18 entre 1994 y 2006. Otro ejemplo es Medellín, que redujo sus índices de homicidio de 186 a 34 cada cien mil. Los demás delitos cayeron en más del 50 por ciento en Bogotá y en más del 30 por ciento en Medellín durante el mismo período. No hubo una solución mágica, para eso están los libros de Gabriel García Márquez, la mejoría en los índices de seguridad está directamente relacionada con años de políticas públicas coherentes y constantes.
El “milagro” tiene explicación. En un informe realizado por BBC Mundo, Hugo Acero, ex secretario de Seguridad de Bogotá; Rubén Darío Ramírez, especialista en seguridad ciudadana, y Alfredo Rangel , director de la Fundación Seguridad y Democracia, coincidieron en que los buenos resultados son el producto de combinar más presupuesto, más policías en las calles, cámaras de vigilancia, vinculación de la ciudadanía con los programas de seguridad, mejores sistemas de información delincuencial y, fundamentalmente, más inversión social. “Donde la comunidad se organiza y coopera con las autoridades, el margen de maniobra de todos los grupos ilegales se restringe”, opina Rangel.
Los tres especialistas coinciden en que el liderazgo político de los alcaldes fue clave para frenar el delito. Hubo reformas policiales y gran participación ciudadana con pactos de convivencia y otras iniciativas. En Bogotá, los casi 50 mil taxistas de la ciudad tienen sus radios conectadas con una central de la policía y reportan casos sospechosos.
Es una pena que entre la pirotecnia mediática pocos hayan reparado en la voz silenciosa de Jorge Rivas. El dirigente socialista fue atacado de manera brutal hace dos años. Era entonces vicejefe de Gabinete nacional. Lo golpearon en la cabeza y, como producto de las lesiones, perdió la movilidad y se alimenta por medio de un botón gástrico. No puede hablar y se comunica a través de una computadora. En una reciente entrevista con la revista Noticias, Rivas aseguró “me siento víctima de la violencia que genera la desigualdad social”. La periodista Valeria García le preguntó cómo se hacía para sostener una postura “progre” cuando la inseguridad le había cambiado la vida de manera tan radical. Valiéndose de su computadora, Rivas respondió: “Primero aclaro, por las dudas, que lo que me ocurrió no es culpa de mi ideología. Por otro lado, sostengo mis convicciones más allá de mi suerte personal y tratando de pensar en el bien común”. Rivas no salió en la tele.
http://www.criticadigital.com.ar/impresa/index.php?secc=nota&nid=34182
sábado, 28 de marzo de 2009
APOYOS A VIDELA EN FACEBOOK
Bueno... ¿Como empezar?, todavia estoy consternado, indignado, asqueado y cualquier otra sensacion fea. De la misma manera con la que comienza el titulo de este post; A 33 años del Golpe Militar de 1976 (Proceso de Reorganizacion Nacional, como lo llaman ELLOS), todavia siguen rompiendo las pelotas y dando vueltas por ahi tratando de resurgir(lease: Cecilia Pando).
Informandome como hago cada 24 marzo acerca de los hechos ocurridos en aquella epoca se me ocurrio la idea de buscar en Facebook, el siguiente nombre:
Jorge Rafael Videla
Con la esperanza de encontrar solamente personas que se llamen igual que el (algo realmente feo), lamentablemente encontre 2 resultados que me pusieron los pelos de punta.
El primer resultado aparece con 17 FANS (clickeen en la imagen para ir al sitio)
Y el segundo resultado aparece con 319 partidarios (clickeen en la imagen para ir al sitio)
Ademas de que todo esto que ya de por si es aberrante, las personas que se autoproclaman partidiarios, seguidores y fans de Videla, son miembros de grupos de Facebook que hacen apologia del racismo y la xenofobia.
Estos son algunos de los grupos que encontre:
odio profundamente a los bolis
MOVIMIENTO ANTI-PERUANO
Odio a los Zurditos
Yo odio a Bonafini Y Carlotto
QUE SE MUERA BONAFINI DE UNA VEZ!!!
HAY QUE MATAR A TODOS LOS NEGROS CHORROS
NO MAS INMIGRANTES EN ARGENTINA
matemos a los negros y prendamos fuego las villas
POR FAVOR COMENTEN Y HAGAN CIRCULAR ESTE POST Y DENUNCIEN A ESTAS PERSONAS Y GRUPOS
Informandome como hago cada 24 marzo acerca de los hechos ocurridos en aquella epoca se me ocurrio la idea de buscar en Facebook, el siguiente nombre:
Jorge Rafael Videla
Con la esperanza de encontrar solamente personas que se llamen igual que el (algo realmente feo), lamentablemente encontre 2 resultados que me pusieron los pelos de punta.
El primer resultado aparece con 17 FANS (clickeen en la imagen para ir al sitio)
Y el segundo resultado aparece con 319 partidarios (clickeen en la imagen para ir al sitio)
Ademas de que todo esto que ya de por si es aberrante, las personas que se autoproclaman partidiarios, seguidores y fans de Videla, son miembros de grupos de Facebook que hacen apologia del racismo y la xenofobia.
Estos son algunos de los grupos que encontre:
odio profundamente a los bolis
MOVIMIENTO ANTI-PERUANO
Odio a los Zurditos
Yo odio a Bonafini Y Carlotto
QUE SE MUERA BONAFINI DE UNA VEZ!!!
HAY QUE MATAR A TODOS LOS NEGROS CHORROS
NO MAS INMIGRANTES EN ARGENTINA
matemos a los negros y prendamos fuego las villas
POR FAVOR COMENTEN Y HAGAN CIRCULAR ESTE POST Y DENUNCIEN A ESTAS PERSONAS Y GRUPOS
jueves, 26 de marzo de 2009
Luciano Arruga, el nuevo Miguel Bru

desaparecido el 31 de enero, lo vieron por última vez en un destacamento policial
Luciano Arruga, el nuevo Miguel Bru
Su caso es similar al del estudiante de periodismo asesinado por una patota de la bonaerense en 1993. “Lo golpearon hasta matarlo”, dijo un testigo que coincidió con él en una seccional de Lomas del Mirador. Tenía 17 años y había vuelto al colegio.
“Estoy con un amigo”. Eso fue lo último que le dijo Luciano Nahuel Arruga a su madre Mónica antes de salir de su casa del barrio 12 de Octubre en Lomas del Mirador. Cuatro horas después, desapareció. Desde el 31 de enero pasado no hay rastros de él. La familia apunta al destacamento policial de Lomas del Mirador: se basan en el accionar policial porque un testigo que estuvo detenido el mismo día de la desaparición de Luciano dijo haberlo visto en la comisaría de la zona “con muchos golpes y muy mal. Lo golpearon hasta matarlo”. Vanesa Arruga sostiene que su hermano era constantemente perseguido por la policía que “siempre lo paraba en la calle por portación de cara, lo maltrataban y agredían verbal y físicamente”.
En la madrugada del sábado 31 de enero, Luciano fue a visitar a Oscar, un amigo del barrio. Al llegar a la puerta tocó timbre, pero cuando Oscar fue a atender Luciano ya no estaba en la vereda. “Hay vecinos que lo escucharon gritar ‘no quiero agarrar eso, no es mío’”, dijo su hermana Vanesa Orieta.
El 28 de febrero Luciano cumplió 17 años. Vivía en una casilla humilde de Lomas del Mirador con su madre y dos hermanos: Mario, de 13, y Mauro, de 10 años. A la tarde se juntaba con los amigos. Según su hermana “no estaba metido en ningún quilombo”. Había decidido arrancar la secundaria. En una pierna se había tatuado el nombre de su hermana, “Vane”, y en el brazo izquierdo la letra “M”, de mamá.
“Si se confirma que Luciano estuvo detenido en la comisaría estamos ante un caso parecido al de Miguel Bru (un estudiante de periodismo de 23 años desaparecido en 1993, que murió torturado en una comisaría platense según se probó en un juicio oral y público). Luciano era menor y no podían tenerlo detenido. Pasa muchas veces que a la policía se le va la mano y luego hacen desaparecer el cuerpo”, dijo Pablo Pimentel, abogado de la familia Arruga y miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Matanza.
Luciano siempre volvía a dormir a su casa. Pero la noche del 31 de enero no regresó. Entonces su madre hizo la denuncia en el destacamento de Lomas del Mirador. Vio cómo el policía le tomaba testimonio. Firmó el documento pero no le dieron una copia. “Cuando mi mamá llegó a casa le pregunte si le habían dado un duplicado de la declaración y me dijo que no. Enseguida fui a buscar el documento a la comisaría y le habían agregado cosas que ella no había dicho. Por ejemplo que mi hermano fumaba marihuana y que tenía antecedentes por robo”, dijo Vanesa.
Luciano estuvo detenido en septiembre del año pasado por averiguación de antecedentes. En esa oportunidad, contó que los policías lo habían golpeado y le habrían dicho “vos, negrito de mierda, vas a terminar en un zanjón”.
“Las amenazas eran constantes. Un día le pusieron la 9 milímetros en el pecho y le dijeron ‘negro, quedate quieto porque si no te lo vuelo’”, explicó la hermana.
Los familiares también declararon que a los pocos días que Luciano desapareció pintaron algunas paredes de la comisaría. “Cuando fui a buscar la copia de la declaración de mi mamá había un oficial que con una manguera limpiaba las paredes. Limpiaron la escena del crimen”, dijo Vanesa.
La causa cambió de fiscal y avanzó. “Cecilia Cejas hizo en tres días lo que Roxana Castelli no hizo en 35. Ahora se designó un grupo especial de investigadores que no tiene nada que ver con la policía local. Esperemos que haya novedades en los próximos días”, explicó Pimentel.
El destacamento de Lomas del Mirador fue inaugurado el 26 de septiembre de 2007 por el pedido de Valomi (Vecinos en Alerta de La Matanza). “Los familiares de Arruga me acusan de que yo tengo algo que ver con la desaparición de Luciano porque yo inauguré el destacamento. No quiero opinar sobre este tema porque no tengo buena relación con la familia. Siento mucho lo que está pasando. Acá, en Lomas del Mirador, no hay ningún chico amenazado”, dijo Gabriel Lombardo, presidente de Valomi.
En la marcha que se realizó el 6 de marzo en Lomas del Mirador para reclamar justicia por la muerte de Hernán Landolina, familiares y amigos de Luciano asistieron a pedir lo mismo. Llevaron carteles que mostraban la foto del joven desaparecido pero quedaron a un costado. “Cada vez que las cámaras de televisión enfocaban la foto de mi hermano, Lombardo se ponía como loco. Este señor miente. Es verdad que hay pibes amenazados por la policía: hace poco un amigo de Luciano estaba juntando cartones y un policía de Don Bosco lo paró y lo obligó a que se volviera al barrio de él. El chico respondió que estaba trabajando, el cana sacó el arma lo apuntó y le dijo: ‘Pendejo, el horno no está para bollos, tomatela o te tiro”, explicó Vanesa.
“Ya hubo antecedentes en La Matanza de torturas y muerte dentro de una comisaría. En la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza hemos recibido denuncias de familiares que sus hijos son usados por la policía para robar”, declaró Pablo Pimentel. “Estamos trabajando en la búsqueda del chico. La gente sabe que lo hemos buscado por los lugares que frecuentaba. Lo que se tenga que investigar que se investigue. Acá no hay nada raro”, aseguró el teniente primero de la Departamental de Lomas del Mirador, Ariel Herrero.
“Hablando con los familiares de Luciano nos llamó la atención la similitud con la desaparición de Miguel, porque en este caso también hay un testigo que lo vio detenido adentro de la comisaría. Estamos en un momento muy difícil: antes cuando había una persona desaparecida salía en todos los medios; ahora la información es ignorada y escondida. La gente pide más policías, pero resulta que en cada hecho hay un efectivo involucrado. Poner más policías en la calle no es la solución”, Rosa Schonfeld, madre de Miguel Bru.
Los familiares abrieron una cuenta de mail: dondeestaluciano@gmail.com para recibir información sobre el caso.
Etiquetas:
GATILLO FACIL,
INSEGURIDAD,
luciano arruga,
miguel bru
miércoles, 18 de marzo de 2009
9 mil personas en plaza de mayo
A pesar de que el reclamo es justo,los antecedentes de susana gimenez y moria casan con la dicatadura,amortiguaron su impacto
Etiquetas:
INSEGURIDAD,
seguridad,
SUSANA GIMENEZ
lunes, 16 de marzo de 2009
LA MARCHA DEL MIERCOLES LA CONVOCA LA HIJA DEL GENERAL GUGLIELMI, ACUSADO POR TORTURAS

LA MARCHA DEL MIERCOLES LA CONVOCA LA HIJA DEL GENERAL GUGLIELMI, ACUSADO POR TORTURAS
La seguridad que muestra la hilacha
La convocatoria contra la inseguridad está organizada por Constanza Guglielmi. Su hermana fue asesinada frente al golf de Palermo y todo apunta contra un conocido. Pese a los anuncios, Susana Giménez y Marcelo Tinelli descartaron su participación.
Por Raúl Kollmann
El rumor se empezó a difundir, pero nadie sabía de dónde venía: Susana Giménez y Marcelo Tinelli participarían, el miércoles próximo, de una marcha a Plaza de Mayo contra la inseguridad. Ni siquiera estaba claro quién estaba detrás de la movida. Recién el jueves pasado se conoció que una ONG, con el inocente nombre de Mejor Seguridad (MS), era la que había tirado las líneas hacia los divos de la tele. MS es encabezada por Constanza Guglielmi, cuya hermana menor fue asesinada en los bosques de Palermo cuando, extrañamente, la interceptaron en momentos en que llevaba a un banco la recaudación de la confitería del Club de Golf. La hija del general Alejandro Guglielmi, acusado por su participación en el centro de detención clandestino conocido como El Campito, no tiene una mirada de la cuestión de seguridad despojada de pasiones: califica a Néstor y Cristina Kirchner como “la retroprogresía”, “los que adscriben a la consigna setentista cuanto peor, mejor”, “los profetas del odio”, todas definiciones que no parecen tener relación con la lucha contra el delito.
El crimen de María Pía Guglielmi, en 2006, nunca fue esclarecido. La hermana menor de Constanza llevaba en su Civic la recaudación del viernes, sábado y domingo, los días más fuertes de trabajo de la confitería del Golf, de la que ella tenía la concesión. El caso fue extraño por varios motivos:
- Porque parece cantado que alguien de adentro de la confitería o la familia dio el dato de que todos los lunes María Pía llevaba la recaudación al banco. Por lo tanto, la hipótesis primaria fue –y sigue siendo– la del robo.
- La interceptación se hizo con una camioneta Renault Trafic, pero María Pía aceleró a fondo y le habrían disparado por ese motivo.
- Constanza sostiene que el hecho de que se haya utilizado una camioneta podría indicar que se trataba de un secuestro. La hipótesis no es descabellada, pero la hora –pleno día– y el lugar –Bosques de Palermo– no parecen los más adecuados para un secuestro.
- Por último, tampoco se descarta la idea de que directamente la fueran a matar, pero otra vez la hora y el lugar no son habituales: la esperarían de noche en algún lado.
El marido de María Pía, Carlos Báez, apareció como sospechoso, pero lo concreto es que se revisaron todas sus comunicaciones antes y después del homicidio y no se le encontró nada de nada. Báez está enfrentado con Constanza, no le permite ver al pequeño sobrinito, que ahora tiene más de tres años, y todo indica que el choque venía de antes. Según consignó Página/12, Constanza y su esposo, el ex gobernador de Santa Cruz Néstor Perl, ordenaron a sus abogados Armando José Murature y Ana María Maya que pidan el desalojo de María Pía de un departamento de la calle Uriburu al 1100. Efectivamente el desalojo se concretó el 24 de diciembre de 1996, o sea en Navidad.
Tras el asesinato de María Pía, Báez reaccionó duramente cuando un general retirado hizo una arenga ante el periodismo en el propio velatorio. Miguel Giuliano, que pocos días antes había encabezado un acto en plaza San Martín por “los muertos de la subversión”, vinculó el homicidio de María Pía con el hecho de que fuera hermana de un militar.
El viudo le pidió a la ministra de Defensa, Nilda Garré, que tomara una medida contra Giuliano: “Es nefasto lo que hizo, se burló de todo el dolor nuestro, en beneficio propio”.
Pese a esa relación deteriorada con María Pía y su marido, Constanza se convirtió en figura pública en materia de seguridad a raíz del asesinato. Acompañó a Juan Carlos Blumberg y hasta hizo campaña contra la reelección de Carlos Rovira en Misiones, algo que tampoco tenía demasiada vinculación con la cuestión del delito. Guglielmi tiene claro su alineamiento político: así como la marcha del miércoles es en Plaza de Mayo, ya en su momento armó otra hacia la Quinta de Olivos y no se privó de convocar al mediático Alfredo De Angeli, con quien hasta hablaron de constituir una Mesa de Enlace de la Seguridad.
A principios de semana, desde la usina de Mejor Seguridad dieron a conocer que tanto Susana como Tinelli participarían de la concentración del miércoles, pero finalmente ambas figuras dieron un paso al costado, aunque la diva de los teléfonos deseó que mucha gente concurra. Otras figuras del espectáculo también parecen descartadas, esencialmente a partir del diagnóstico de que, tras la cuestión del supuesto combate al delito, se esconden posturas políticas de derecha muy claras: “La sociedad argentina está a la deriva, conducida por este doble comando orientado hacia lograr la crisis permanente de acuerdo con la consigna setentista ‘cuanto peor, mejor’. El Gobierno viene llevando adelante un proceso de destrucción nacional que tiene en vilo a toda la Argentina”.
Etiquetas:
derecha,
GATILLO FACIL,
INSEGURIDAD,
represion
domingo, 15 de marzo de 2009
Bosques: asaltan estación de servicio y matan a un playero
Bosques: asaltan estación de servicio y matan a un playero
Tenía 21 años. Fue asesinado de un balazo en la cabeza. El asaltante permanece prófugo
Un playero de 21 años fue asesinado de un balazo en la cabeza cuando un delincuente armado asaltó una estación de servicio de la localidad bonaerense de Bosques y se tiroteó con un custodio del lugar, informaron hoy fuentes policiales.
A raíz de la muerte de Sebastián Emmanuel Maturano (21), familiares, amigos y vecinos de la víctima cortaron esta tarde, durante varias horas, la ruta en reclamo de Justicia.
Por su parte, los investigadores procuran determinar si el disparo mortal partió del arma del asaltante, que permanece prófugo, o del vigilador privado.
Fuentes policiales informaron que todo comenzó anoche a las 23.30, en una estación de servicio YPF ubicada en el kilómetro 21 de la ruta provincial 36, en Bosques, partido de Florencio Varela, en la zona sur del conurbano.
Allí trabajaba como playero el joven Maturano, quien fue asaltado por un delincuente armado que se movilizaba solo y a pie, dijeron los informantes.
Según las fuentes, el asaltante amenazó al playero con fines de robo, situación que fue advertida por el custodio de la estación de servicio, un ex policía federal que trabaja para una empresa de seguridad privada.
Las fuentes policiales indicaron que el vigilador, armado con una pistola .45, le impartió la voz del alto al delincuente, que desoyó la orden.
En ese momento se originó un tiroteo entre el asaltante y el custodio que terminó cuando Maturano cayó herido de un tiro en la cabeza en el playón de la estacón de servicio.
Ante esa situación, el delincuente escapó del lugar a la carrera y son robar nada, mientras que el custodio alertó de lo ocurrido a la policía local.
Cuando los efectivos de la comisaría de Bosques arribaron a la estación de servicio convocaron a una ambulancia en la que Maturano fue trasladado de urgencia al Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela.
Los voceros policiales explicaron que el joven herido fue asistido por los médicos pero murió cerca de las 4 de hoy a raíz del balazo sufrido.
En tanto, los detectives policiales se entrevistaron con el custodio de la estación de servicio que les relató lo sucedido.
Por el momento, el vigilador es un testigo ocular del hecho hasta que los peritajes balísticos determinen de qué arma salió el disparo que mató a Maturano.
En poder del custodio se secuestró su pistola mientras que los peritos de la Policía Científica incautaron en el lugar del hecho varias vainas servidas 9 milímetros que se creen fueron disparadas por el asaltante.
La causa por el homicidio de Maturano está a cargo de la fiscal Gisela Olszaniecki, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 descentralizada de Florencio Varela.
Por otra parte, familiares, amigos y vecinos de Maturano, quien vivía en las inmediaciones de la estación de servicio donde trabajaba, salieron después de las 14 a la calle y cortaron el tránsito en la ruta 36, en reclamo de Justicia.
Los manifestantes, unas 150 personas, quemaron neumáticos en ambas manos, la que va hacia esta Capital Federal y la que se une con la rotonda de Alpargatas, donde confluyen la ruta 2 y el camino a La Plata.
Una vecina que dijo que conocía a la víctima, aseguró que se siente "indignadísima" por lo ocurrido.
"Yo lo conocía a Sebastián. Este chico era un pan de Dios, trabajador, y dejó a una criatura de ocho meses", expresó la mujer que contó que la semana pasada la víctima había sido asaltada en la misma estación de servicio.
Los manifestantes reclamaron la presencia de funcionarios, al tiempo que la policía montó un operativo vial para desviar el tránsito.
El inspector Oscar Cano, a cargo de la Jefatura Distrital Florencio Varela, dialogó con los vecinos para intentar disuadirlos que liberaran la ruta.
Minutos después de la 17, los manifestantes levantaron el corte en el kilómetro 29 de la ruta 36 y cortaron el tránsito en la rotonda de Alpargatas para continuar con la protesta
Tenía 21 años. Fue asesinado de un balazo en la cabeza. El asaltante permanece prófugo
Un playero de 21 años fue asesinado de un balazo en la cabeza cuando un delincuente armado asaltó una estación de servicio de la localidad bonaerense de Bosques y se tiroteó con un custodio del lugar, informaron hoy fuentes policiales.
A raíz de la muerte de Sebastián Emmanuel Maturano (21), familiares, amigos y vecinos de la víctima cortaron esta tarde, durante varias horas, la ruta en reclamo de Justicia.
Por su parte, los investigadores procuran determinar si el disparo mortal partió del arma del asaltante, que permanece prófugo, o del vigilador privado.
Fuentes policiales informaron que todo comenzó anoche a las 23.30, en una estación de servicio YPF ubicada en el kilómetro 21 de la ruta provincial 36, en Bosques, partido de Florencio Varela, en la zona sur del conurbano.
Allí trabajaba como playero el joven Maturano, quien fue asaltado por un delincuente armado que se movilizaba solo y a pie, dijeron los informantes.
Según las fuentes, el asaltante amenazó al playero con fines de robo, situación que fue advertida por el custodio de la estación de servicio, un ex policía federal que trabaja para una empresa de seguridad privada.
Las fuentes policiales indicaron que el vigilador, armado con una pistola .45, le impartió la voz del alto al delincuente, que desoyó la orden.
En ese momento se originó un tiroteo entre el asaltante y el custodio que terminó cuando Maturano cayó herido de un tiro en la cabeza en el playón de la estacón de servicio.
Ante esa situación, el delincuente escapó del lugar a la carrera y son robar nada, mientras que el custodio alertó de lo ocurrido a la policía local.
Cuando los efectivos de la comisaría de Bosques arribaron a la estación de servicio convocaron a una ambulancia en la que Maturano fue trasladado de urgencia al Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela.
Los voceros policiales explicaron que el joven herido fue asistido por los médicos pero murió cerca de las 4 de hoy a raíz del balazo sufrido.
En tanto, los detectives policiales se entrevistaron con el custodio de la estación de servicio que les relató lo sucedido.
Por el momento, el vigilador es un testigo ocular del hecho hasta que los peritajes balísticos determinen de qué arma salió el disparo que mató a Maturano.
En poder del custodio se secuestró su pistola mientras que los peritos de la Policía Científica incautaron en el lugar del hecho varias vainas servidas 9 milímetros que se creen fueron disparadas por el asaltante.
La causa por el homicidio de Maturano está a cargo de la fiscal Gisela Olszaniecki, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 descentralizada de Florencio Varela.
Por otra parte, familiares, amigos y vecinos de Maturano, quien vivía en las inmediaciones de la estación de servicio donde trabajaba, salieron después de las 14 a la calle y cortaron el tránsito en la ruta 36, en reclamo de Justicia.
Los manifestantes, unas 150 personas, quemaron neumáticos en ambas manos, la que va hacia esta Capital Federal y la que se une con la rotonda de Alpargatas, donde confluyen la ruta 2 y el camino a La Plata.
Una vecina que dijo que conocía a la víctima, aseguró que se siente "indignadísima" por lo ocurrido.
"Yo lo conocía a Sebastián. Este chico era un pan de Dios, trabajador, y dejó a una criatura de ocho meses", expresó la mujer que contó que la semana pasada la víctima había sido asaltada en la misma estación de servicio.
Los manifestantes reclamaron la presencia de funcionarios, al tiempo que la policía montó un operativo vial para desviar el tránsito.
El inspector Oscar Cano, a cargo de la Jefatura Distrital Florencio Varela, dialogó con los vecinos para intentar disuadirlos que liberaran la ruta.
Minutos después de la 17, los manifestantes levantaron el corte en el kilómetro 29 de la ruta 36 y cortaron el tránsito en la rotonda de Alpargatas para continuar con la protesta
jueves, 12 de marzo de 2009
FERNANDO PEÑA DURO CON LA CONCHUDA DE SUSANA GIMENEZ
Que lean antes de hablar
No estoy a favor de la pena de muerte. Hay que hacer una reforma profunda, y nadie tiene la paciencia para hacerlo correctamente. Fernando Peña.
Por F. Peña
Esta gorda de mierda está en pedo. Es fascista, derechista, no tiene ni idea. Hizo su plata sobre la base de un sistema capitalista y no sabe quién es Grondona ni Neustadt. Nunca leyó un libro en su vida. Esto es muy serio: la gente no mata al pedo, la gente mata porque no tiene qué comer. Acá se está mezclando todo. Una cosa es un puto que mete tres tipos en su casa y otra es que te peguen tres tiros en la nuca mientras metés el auto en el garaje.
No estoy a favor de la pena de muerte y estoy en contra de la gente que la está pidiendo. Hay que hacer una reforma muy profunda, y nadie tiene el tiempo ni la paciencia para hacerlo correctamente. La mayoría quiere resultados inmediatos, pero nadie tiene la preparación intelectual como para poder ver una situación global. ¿Cuánta gente en este país abrió un libro de filosofía, democracia y contrato social? Primero, a los libros, y después que opinen.
No estoy a favor de la pena de muerte. Hay que hacer una reforma profunda, y nadie tiene la paciencia para hacerlo correctamente. Fernando Peña.
Por F. Peña
Esta gorda de mierda está en pedo. Es fascista, derechista, no tiene ni idea. Hizo su plata sobre la base de un sistema capitalista y no sabe quién es Grondona ni Neustadt. Nunca leyó un libro en su vida. Esto es muy serio: la gente no mata al pedo, la gente mata porque no tiene qué comer. Acá se está mezclando todo. Una cosa es un puto que mete tres tipos en su casa y otra es que te peguen tres tiros en la nuca mientras metés el auto en el garaje.
No estoy a favor de la pena de muerte y estoy en contra de la gente que la está pidiendo. Hay que hacer una reforma muy profunda, y nadie tiene el tiempo ni la paciencia para hacerlo correctamente. La mayoría quiere resultados inmediatos, pero nadie tiene la preparación intelectual como para poder ver una situación global. ¿Cuánta gente en este país abrió un libro de filosofía, democracia y contrato social? Primero, a los libros, y después que opinen.
Etiquetas:
FERNADO PEÑA,
INSEGURIDAD,
SUSANA GIMENEZ
LA DESCEREBRADA DE SUSANA GIMENEZ NO IRA A LA MARCHA DEL 18 POR LA SEGURIDAD

COMUNICADO DE ESTA PELOTUDA
EN RESPUESTA A DISTINTOS LLAMADOS DE LOS MEDIOS PREGUNTANDO SI SUSANA VA A ESTAR PRESENTE O NO EN LA MARCHA DEL 18 ENVIAMOS LA SIGUIENTE INFORMACION.
Hemos recibido infinidad de invitaciones y llamados con respecto a distintas acciones que está emprendiendo la ciudadanía en pos de la seguridad. Susana está evaluando cuál es la mejor manera de colaborar.
Por ahora, decidió no intervenir personalmente en la marcha del 18 de marzo porque entiende que su presencia puede distraer del tema fundamental que verdaderamente le preocupa a la sociedad: LA INSEGURIDAD.
Espera de todo corazón que sea una concentración multitudinaria, que se desarrolle en paz, y con el único objetivo de lograr, entre todos, poder arribar a la mejor solución.
Atentamente
Of. Prensa de Susana Giménez
Etiquetas:
INSEGURIDAD,
MARCHA DEL 18 DE MARZO,
SUSANA GIMENEZ
miércoles, 11 de marzo de 2009
Jacobo Winograd: "Mientras mataban gente, Susana ponía a Mónica Farro hablando de consoladores"

contra todos
Jacobo Winograd: "Mientras mataban gente, Susana ponía a Mónica Farro hablando de consoladores"
Tras sufrir un asalto, el empresario criticó a la diva, jueces, Cristina y habló de la inseguridad . Su irónica frase para el programa "A dos voces".
Ayer cerca de las 15 horas asaltaron al empresario Jacobo Winograd en Belgrano. Dos delincuentes le robaron dinero en la calle y escaparon en moto. Tras lo sucedido, Winograd habló con el Canal 26 y comentó lo sucedido: "me pidieron guita. Si no tengo 500 pesos me pegan un tiro", comentó eufórico. Tras explicar lo sucedido ayer, se descargó con durísimas declaraciones hacia todos los sectores.
Sobre la marcha contra la inseguridad convocada por ciertos sectores de la sociedad y la posible participación de Susana Giménez quien había dicho "el que mata debe morir", Jacobo fue terminante: "¿La señora Susana me va a representar a mi? ¿La que votaba por Menem, que hablaba de Miami? ¿(Y) lo que hizo con la mujer de Monzón? Le metió las guampas y le sacó al marido. Mientras mataban gente ponía a Mónica Farro hablando de consoladores", disparó.
A pesar de eso dijo estar "de acuerdo con lo que dijo Susana, ¿pero tuvimos que esperar 20 años para decirlo?". Luego volvió a despacharse contra la diva: "pide por la vida ahora y mandó al hermano al manicomio".
"Hoy el tema es Román (Riquelme) y el campo, no hay una foto de que matan a gente todos los días. Eso es el tema verdadero, no la soja ni Wall Street", agregó. También tuvo espacio para criticar abiertamente a la presidenta Cristina Kirchner, cuando dijo que "se preocupa por los gastos reservados. No hay gastos reservados, sino 'gato reservado'".
"¿Cómo hay que llamar al juez que liberó a un violador. Su señoría o hijo de re mil puta?", se preguntó. Además, dejó en claro que no quiere la pena de muerte, sino que "el que mata que se pudra en la cárcel, no como dijo Cacho Castaña que pidió paredón". Otro de los criticados fue el gobernador Daniel Scioli, al que le pidió que " en vez de festejar tantos cumpleaños con Mirtha Legrand ¿por qué no hace algo?".
Finalmente le dedicó un espacio a los medios de comunicación: "¿Por qué tenemos miedo a Clarín?. Cuando escucho a Nelson Castro o Gustavo Silvestre, ¿sabe la gente que la esposa de Silvestre era la secretaria privada de Cristina?". Antes de terminar la entrevista, el empresario fue más allá y dijo: " Mirá el miércoles 'A dos sobres', perdón 'A dos voces' y mirá quien lo auspicia".
domingo, 1 de febrero de 2009
La bonaerense no compite con la mafia
La bonaerense no compite con la mafia
Por Claudio A. Jacquelin
LA NACION
Noticias de Enfoques: anterior | siguiente
Domingo 1 de febrero de 2009 | Publicado en edición impresa
En el apogeo de "la mejor policía del mundo" (Duhalde dixit ), que al mismo tiempo era conocida como la maldita policía (el país entero dixit ), circulaba una ácida ironía que pretendía explicar mejor que miles de ensayos el problema de la inseguridad bonaerense.
El relato se situaba en un congreso sobre la mafia. Allí un experto norteamericano le planteaba su perplejidad a su par argentino: "¿Cómo es que en la Argentina no existe la mafia?". Nuestro compatriota, con el típico desparpajo y el tono sobrador que solemos usar cuando nos preguntan lo obvio, le respondía: "Johnny, es que en la Argentina tenemos a la bonaerense, y no le gusta la competencia".
La sucesión sin fin de hechos delictivos gravísimos en los que aparecen involucrados integrantes de la Policía de la provincia de Buenos Aires, como el reciente secuestro de Leonardo Bergara y otros menos resonantes, no sólo mantiene siempre actualizado el "chiste", sino que lo eleva casi al estado de profecía cumplida.
Organización vertical, extorsión y venta de protección, control y gerenciamiento de actividades ilícitas como el tráfico de drogas o la prostitución, dominio territorial para la comisión de delitos, vínculos promiscuos y espurios con el poder político, que se traducen en impunidad, y supervivencia en el tiempo son algunas de las principales características que definen a la mafia.
Cualquier parecido con la realidad cotidiana de la provincia de Buenos Aires puede ser pura coincidencia, aunque la reiteración hace cada vez más difícil creerlo.
Los expertos, los de verdad, no los del supuesto congreso de la falsa anécdota de esta columna, dicen que la permanencia de la mafia se asienta en tres pilares: la falta de voluntad política para enfrentarla, la naturalización de sus prácticas (es decir considerar normal lo que es irregular) y la ausencia de políticas de Estado que tengan continuidad en el tiempo.
La conclusión surge clara de la espeluznante investigación del periodista y escritor italiano Roberto Saviano, que con su libro Gomorra revela desde adentro y como nadie lo contó qué es, cómo opera y porqué sigue vigente la Camorra, la mafia napolitana.
Sus observaciones llevan inevitablemente a reparar en los espasmos de los gobiernos bonaerenses para enfrentar la corrupción policial, cuando no la complicidad lisa y llana de algunos funcionarios, la incorporación al folclore popular de las prácticas irregulares o directamente delictivas de los uniformados y la pendularidad de las políticas de seguridad que se han registrado en el distrito.
¿Será, entonces, una curiosidad, una casualidad, o algo más, que la provincia de Buenos Aires haya sido gobernada por el mismo partido durante los últimos 22 años y nada haya cambiado?
Por Claudio A. Jacquelin
LA NACION
Noticias de Enfoques: anterior | siguiente
Domingo 1 de febrero de 2009 | Publicado en edición impresa
En el apogeo de "la mejor policía del mundo" (Duhalde dixit ), que al mismo tiempo era conocida como la maldita policía (el país entero dixit ), circulaba una ácida ironía que pretendía explicar mejor que miles de ensayos el problema de la inseguridad bonaerense.
El relato se situaba en un congreso sobre la mafia. Allí un experto norteamericano le planteaba su perplejidad a su par argentino: "¿Cómo es que en la Argentina no existe la mafia?". Nuestro compatriota, con el típico desparpajo y el tono sobrador que solemos usar cuando nos preguntan lo obvio, le respondía: "Johnny, es que en la Argentina tenemos a la bonaerense, y no le gusta la competencia".
La sucesión sin fin de hechos delictivos gravísimos en los que aparecen involucrados integrantes de la Policía de la provincia de Buenos Aires, como el reciente secuestro de Leonardo Bergara y otros menos resonantes, no sólo mantiene siempre actualizado el "chiste", sino que lo eleva casi al estado de profecía cumplida.
Organización vertical, extorsión y venta de protección, control y gerenciamiento de actividades ilícitas como el tráfico de drogas o la prostitución, dominio territorial para la comisión de delitos, vínculos promiscuos y espurios con el poder político, que se traducen en impunidad, y supervivencia en el tiempo son algunas de las principales características que definen a la mafia.
Cualquier parecido con la realidad cotidiana de la provincia de Buenos Aires puede ser pura coincidencia, aunque la reiteración hace cada vez más difícil creerlo.
Los expertos, los de verdad, no los del supuesto congreso de la falsa anécdota de esta columna, dicen que la permanencia de la mafia se asienta en tres pilares: la falta de voluntad política para enfrentarla, la naturalización de sus prácticas (es decir considerar normal lo que es irregular) y la ausencia de políticas de Estado que tengan continuidad en el tiempo.
La conclusión surge clara de la espeluznante investigación del periodista y escritor italiano Roberto Saviano, que con su libro Gomorra revela desde adentro y como nadie lo contó qué es, cómo opera y porqué sigue vigente la Camorra, la mafia napolitana.
Sus observaciones llevan inevitablemente a reparar en los espasmos de los gobiernos bonaerenses para enfrentar la corrupción policial, cuando no la complicidad lisa y llana de algunos funcionarios, la incorporación al folclore popular de las prácticas irregulares o directamente delictivas de los uniformados y la pendularidad de las políticas de seguridad que se han registrado en el distrito.
¿Será, entonces, una curiosidad, una casualidad, o algo más, que la provincia de Buenos Aires haya sido gobernada por el mismo partido durante los últimos 22 años y nada haya cambiado?
Etiquetas:
BONARENSE,
GATILLO FACIL,
INSEGURIDAD,
leonardo bergara,
POLICIA
miércoles, 7 de enero de 2009
Y BLUMBERG ¿DONDE ESTA?

UN COMISARIO Y UN TENIENTE DETENIDOS POR EL SECUESTRO DEL EMPRESARIO DE RANELAGH
La otra cara de Policías en Acción
El capitán Cardozo y su ayudante Vega están comprometidos por llamados que recibieron desde el celular de los secuestradores. Además tenían 6 kilos de marihuana.
La búsqueda del empresario Leonardo Bergara, de 37 años, secuestrado hace 15 días y por quien piden un rescate 500 mil dólares, no había dado hasta el cierre de esta edición ningún resultado positivo: Bergara no está vivo ni muerto, está secuestrado. Esa es la primera certeza, a pesar de los múltiples allanamientos ordenados por la justicia federal de Quilmes de los que participaron más de 150 efectivos policiales. La segunda de las certezas es por ahora leve pero apunta a un asunto bastante espinoso: el ministro de Seguridad de la provincia, Carlos Stornelli, dijo haber tomado una “medida profiláctica” en el caso. Aportó datos para que el juez ordenara detener a un capitán y su teniente y ayudante, ambos de la Bonaerense y adscriptos a la comisaría de Berazategui, sospechados en principio de tener participación en el secuestro; nada nuevo bajo el sol en las tradicionales prácticas “poliladron” de la policía provincial. Sin duda por eso el gobernador Daniel Scioli prometió un “castigo ejemplar”.
Sobre el capitán Juan Vicente Cardozo y el oficial Ariel Víctor Vega pesan distintas acusaciones. El capitán de la policía de Berazategui fue detenido ayer cuando se determinó fehacientemente que recibió una llamada telefónica desde un celular que, minutos después, fue utilizado para extorsionar a la familia de Leonardo Bergara. La detención del subordinado de Cardozo, según confirmaron fuentes de Asuntos Internos a Crítica de la Argentina, se debió a algo que poco tiene que ver con la lealtad y la camaradería: Cardozo acusó a su ayudante Vega de tener en su poder un teléfono celular que le habría pertenecido justo en el momento en que recibió la “sugestiva llamada”. A pesar de los detalles “sugestivos”, Stornelli apeló a la prudencia y dijo que ninguno de los implicados está condenado a nada, que la detención es preventiva y aunque prefiere no dejar librado nada al azar, los dos policías serán indagados hoy por secuestro extorsivo. Quien sí fue indagado ayer, y por narcotráfico, fue el teniente Vega quien, al ser allanado su domicilio de Ringuelet, no pudo explicar de dónde había sacado la bolsa de seis kilos de marihuana hallada en su casa.
El capitán Cardozo revistaba como jefe de Criminalística de la Jefatura Distrital, también su subalterno, el de la bolsa cargada de porros. Juntos combatieron a los narcos en dos procedimientos del 30 de octubre y del 12 de noviembre pasados. La partida se jugó con todo éxito, ya que lograron secuestrar 200 kilos de marihuana y 6 de cocaína.
Cuando fue detenido, el capitán Cardozo conducía una camioneta 4 por 4 Grand Cherokee. Bergara, cautivo en ese momento, no podía imaginar que el rescate pedido tal vez superaba todos sus activos de la firma GB Componentes, un comercio mayorista del barrio de San Cristóbal de componentes electrónicos y circuitos integrados.
Asuntos Internos. Alrededor del intendente de Berazategui, el kirchnerista Juan José Mussi, juran que tan pronto como se enteraron de la detención del jefe Cardozo el intendente telefoneó al jefe Distrital Departamental de Quilmes, el comisionado Adrián Cisterna, quien le aseguró que era probable que todo este episodio se tratara de una ingrata confusión. “Es que el capitán Cardozo es una persona de la confianza de Cisterna y es quien lo puso como jefe de calle, o sea en la primera línea de la lucha contra el delito”, confía una fuente de A.I de la Bonaerense empeñada en desentrañar las “poco claras” causas que se podrían entrecruzarse en el secuestro de Bergara. Como por ejemplo la hipótesis de la clásica “mejicaneada”: negocios compartidos entre secuestradores y secuestrado, deudas impagas, ajustes de cuenta. Dineros no declarados en una presunta sociedad no santa. Todo lo cual explicaría la actitud refractaria del hermano de Bergara, Gustavo, que tabicó toda la negociación.
Asuntos Internos ya tenía en la mira a la comisaría de Berazategui. “El poder ahí se repartía de esta manera: los hombres fuertes son Cardozo y Vega, que juegan en tandem; su jefe inspector Roque Alberto Luján; y Alberto Segovia, un inspector que pasó a revistar en la comisaría de Quilmes. Todos son hombres del comisionado general Daniel Salcedo. Todos reportan a él, como el mismo Cisterna, son sus hombres de confianza en el sur del Conurbano”, asegura la fuente.
“Tal vez el secuestro de Bergara tenga efectos colaterales no deseados: los pases de los hombres de Salcedo a posiciones más expectables podrían quedar en suspenso como el de Luján, que estaba a punto de pasar a la jefatura distrital, y el de Cardozo, a de la DDI”, aventuran otras fuentes policiales. Salcedo, por su parte, no dudó en condenar el asunto: “Pusimos a disposición de la Justicia a estos sujetos y realizamos las detenciones. El ministro Stornelli dio intervención a asuntos internos. Ahora lo importante es la vida y la seguridad de la víctima”.
La vida y la seguridad de la víctima. “Las negociaciones no están cerradas”, jura una fuente de la investigación. Desde las detenciones de Cardozo y Vega los secuestradores se volvieron a comunicar con la familia anoche. La penúltima vez que se comunicaron los captores fue el lunes 5 de enero y allí mantuvieron sus pretensiones respecto del monto del rescate: ni un centavo menos que los 500 mil dólares pedidos. Según trascendió de fuentes policiales, Gustavo Bergara, que no quiere intermediarios uniformados, habría contraofrecido 115 mil dólares. “Las comunicaciones son cada vez más agresivas”, dicen cerca de la familia. “Leonardo no come desde el sábado ni un bocado –amenazan los secuestradores- y no pensamos darle las pastillas para la presión (Bergara es hipertenso). Y no jodan más: si no pagan, primero les mandamos un dedo, después les mandamos el resto en una caja”.
Miserias y primicias
Los medios de comunicación libraron ayer una feroz batalla en pos de adjudicarse la primicia de que un alto jefe de la Policía Bonaerense iba a ser detenido por el secuestro del empresario de Ranelagh. Así como los errores son indisimulables cuando quedan escritos en papel, los aciertos tienen un documento de respaldo: este diario tuvo en exclusividad la información del operativo policial que se dirigía a la casa del capitán Cardozo. Y fue el único medio que lo imprimió y publicó en la madrugada de ayer.
OTROS CASOS QUE COMPROMETEN A LA BONAERENSE
Desfile de gorras y charreteras en tribunales
UN COMISARIO Y UN TENIENTE DETENIDOS POR EL SECUESTRO DEL EMPRESARIO DE RANELAGH
La otra cara de Policías en Acción
El capitán Cardozo y su ayudante Vega están comprometidos por llamados que recibieron desde el celular de los secuestradores. Además tenían 6 kilos de marihuana.
Sobre el capitán Juan Vicente Cardozo y el oficial Ariel Víctor Vega pesan distintas acusaciones. El capitán de la policía de Berazategui fue detenido ayer cuando se determinó fehacientemente que recibió una llamada telefónica desde un celular que, minutos después, fue utilizado para extorsionar a la familia de Leonardo Bergara. La detención del subordinado de Cardozo, según confirmaron fuentes de Asuntos Internos a Crítica de la Argentina, se debió a algo que poco tiene que ver con la lealtad y la camaradería: Cardozo acusó a su ayudante Vega de tener en su poder un teléfono celular que le habría pertenecido justo en el momento en que recibió la “sugestiva llamada”. A pesar de los detalles “sugestivos”, Stornelli apeló a la prudencia y dijo que ninguno de los implicados está condenado a nada, que la detención es preventiva y aunque prefiere no dejar librado nada al azar, los dos policías serán indagados hoy por secuestro extorsivo. Quien sí fue indagado ayer, y por narcotráfico, fue el teniente Vega quien, al ser allanado su domicilio de Ringuelet, no pudo explicar de dónde había sacado la bolsa de seis kilos de marihuana hallada en su casa.
El capitán Cardozo revistaba como jefe de Criminalística de la Jefatura Distrital, también su subalterno, el de la bolsa cargada de porros. Juntos combatieron a los narcos en dos procedimientos del 30 de octubre y del 12 de noviembre pasados. La partida se jugó con todo éxito, ya que lograron secuestrar 200 kilos de marihuana y 6 de cocaína.
Cuando fue detenido, el capitán Cardozo conducía una camioneta 4 por 4 Grand Cherokee. Bergara, cautivo en ese momento, no podía imaginar que el rescate pedido tal vez superaba todos sus activos de la firma GB Componentes, un comercio mayorista del barrio de San Cristóbal de componentes electrónicos y circuitos integrados.
Asuntos Internos. Alrededor del intendente de Berazategui, el kirchnerista Juan José Mussi, juran que tan pronto como se enteraron de la detención del jefe Cardozo el intendente telefoneó al jefe Distrital Departamental de Quilmes, el comisionado Adrián Cisterna, quien le aseguró que era probable que todo este episodio se tratara de una ingrata confusión. “Es que el capitán Cardozo es una persona de la confianza de Cisterna y es quien lo puso como jefe de calle, o sea en la primera línea de la lucha contra el delito”, confía una fuente de A.I de la Bonaerense empeñada en desentrañar las “poco claras” causas que se podrían entrecruzarse en el secuestro de Bergara. Como por ejemplo la hipótesis de la clásica “mejicaneada”: negocios compartidos entre secuestradores y secuestrado, deudas impagas, ajustes de cuenta. Dineros no declarados en una presunta sociedad no santa. Todo lo cual explicaría la actitud refractaria del hermano de Bergara, Gustavo, que tabicó toda la negociación.
Asuntos Internos ya tenía en la mira a la comisaría de Berazategui. “El poder ahí se repartía de esta manera: los hombres fuertes son Cardozo y Vega, que juegan en tandem; su jefe inspector Roque Alberto Luján; y Alberto Segovia, un inspector que pasó a revistar en la comisaría de Quilmes. Todos son hombres del comisionado general Daniel Salcedo. Todos reportan a él, como el mismo Cisterna, son sus hombres de confianza en el sur del Conurbano”, asegura la fuente.
“Tal vez el secuestro de Bergara tenga efectos colaterales no deseados: los pases de los hombres de Salcedo a posiciones más expectables podrían quedar en suspenso como el de Luján, que estaba a punto de pasar a la jefatura distrital, y el de Cardozo, a de la DDI”, aventuran otras fuentes policiales. Salcedo, por su parte, no dudó en condenar el asunto: “Pusimos a disposición de la Justicia a estos sujetos y realizamos las detenciones. El ministro Stornelli dio intervención a asuntos internos. Ahora lo importante es la vida y la seguridad de la víctima”.
La vida y la seguridad de la víctima. “Las negociaciones no están cerradas”, jura una fuente de la investigación. Desde las detenciones de Cardozo y Vega los secuestradores se volvieron a comunicar con la familia anoche. La penúltima vez que se comunicaron los captores fue el lunes 5 de enero y allí mantuvieron sus pretensiones respecto del monto del rescate: ni un centavo menos que los 500 mil dólares pedidos. Según trascendió de fuentes policiales, Gustavo Bergara, que no quiere intermediarios uniformados, habría contraofrecido 115 mil dólares. “Las comunicaciones son cada vez más agresivas”, dicen cerca de la familia. “Leonardo no come desde el sábado ni un bocado –amenazan los secuestradores- y no pensamos darle las pastillas para la presión (Bergara es hipertenso). Y no jodan más: si no pagan, primero les mandamos un dedo, después les mandamos el resto en una caja”.
Miserias y primicias
Los medios de comunicación libraron ayer una feroz batalla en pos de adjudicarse la primicia de que un alto jefe de la Policía Bonaerense iba a ser detenido por el secuestro del empresario de Ranelagh. Así como los errores son indisimulables cuando quedan escritos en papel, los aciertos tienen un documento de respaldo: este diario tuvo en exclusividad la información del operativo policial que se dirigía a la casa del capitán Cardozo. Y fue el único medio que lo imprimió y publicó en la madrugada de ayer.
Muchos efectivos de la Policía Bonaerense decidieron pasarse del otro lado del mostrador y, en vez de dedicarse a combatir el crimen, se sumaron a las filas de la delincuencia. Según reveló Crítica de la Argentina el año pasado, durante la primera mitad de 2007, 233 policías fueron desafectados y 101 pasados a disponibilidad por el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Carlos Stornelli, a razón de dos uniformados por día. Las razones van desde el robo calificado y homicidios hasta casos de corrupción o ineficiencia manifiesta.
En la actualidad, 334 hombres de la fuerza se encuentran investigados por cometer algún tipo de delito, en el 8% de los casos se trata de delitos graves, es decir robo calificado u homicidio, según datos del Ministerio de Seguridad.
Los más recientes. 6 de enero 2009: la Sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata confirmó el procesamiento de los comisarios Omar Carreiras, Claudio Raúl Martínez y Antonio Miguel Mercado, acusados de “ocultamiento malicioso” por no haber declarado oportunamente algunos de sus bienes y de “enriquecimiento ilícito” porque su patrimonio se incrementó en forma injustificada.
21 de julio 2008: tres hombres intentaron robar un supermercado chino a mano armada en San Justo y cuando huían fueron detenidos por la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Los delincuentes eran dos oficiales que cumplían funciones en Tigre y Munro, junto a otro que hacía siete meses que había sido separado de la fuerza.
23 de julio de 2008: tres policías bonaerenses fueron detenidos acusados de integrar la banda que robó seis autos de una empresa de logística de la localidad de Zárate. Los efectivos prestaban servicio en la comisaría Zárate 1º.
Otros casos. * El ex jefe policial Alberto Sobrado fue pasado a retiro activo obligatorio en julio de 2003, luego de que la revista Veintitrés revelara que poseía una cuenta bancaria en las Bahamas por 333.549,62 dólares, y en noviembre de 2.004 fue separado definitivamente de la fuerza.
* El ex comisario José Alberto Hernández, titular de la Dirección de Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad de Lomas de Zamora, fue procesado por raptar a un comerciante de Rafael Calzada y haber cobrado 48.000 pesos para liberarlo.
* El ex subcomisario Jorge Fernando Carreras fue acusado de haber contribuido al encubrimiento del crimen del estudiante platense de periodismo Miguel Bru, asesinado por efectivos de la comisaría 9a. de La Plata.
El fantasma que vuelve
Organizaciones de derechos humanos y especialistas opinan sobre la política de seguridad de Scioli y Stornelli. ¿Avances o retrocesos?
“Una vez más se comprueba que el que dirige, gerencia y protagoniza el crimen organizado es el aparato represivo del Estado”, sostiene María del Carmen Verdú, abogada de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi).
Para el Premio Nobel de la Paz Ezequiel Pérez Esquivel la connivencia entre fuerzas de seguridad y delito no es tan lineal, como algunos sostienen. Explica que “no se puede involucrar a todos los policías. Los que contaminan la institución deben ser separados y sancionados”.
Según considera la socióloga especialista en criminología Alejandra Vallespir, la relación entre policía y delito es directa. “La misma estructura que usan para combatir el delito es utilizada para cometerlo”, según explica.
Tal como lo sostuvo en su libro La policía que supimos conseguir, Vallespir opina que “el vínculo con los secuestros es muy viejo. Pero la utilidad económica del delito cambia según las décadas. En los períodos más politizados se cometían por relaciones políticas, en el neoliberalismo se acrecentó el móvil por la caja”, indica.
En cambio, para el ex fiscal Julio Strassera la participación de uniformados en secuestros extorsivos “no es la regla” pero se relaciona con una “cuestión cultural dentro de la fuerza”. En ese sentido, señala que “es preciso prepararlos y, en caso de connivencia, aplicar penas más severas”.
El análisis de Verdú es más pesimista: “No hay solución porque hace a la propia naturaleza y función del aparato represivo. ¿Cuántas renovaciones, reformas y purgas hubo y nada cambió?”, se pregunta.
De acuerdo a la opinión de numerosos especialistas, las últimas modificaciones en el esquema de la Policía de la provincia las impulsó el ex ministro de Seguridad bonaerense León Arslanián.
“El problema es que no existe una continuidad entre las distintas gestiones de gobierno. En un momento se echó a un número importante de policías pero luego se los reincorporó”, subraya Lucila Larrandart, vicedirectora de Derecho Penal y Criminología de la Universidad de Buenos Aires.
Sobre este “retroceso” también opina Guadalupe Godoy, abogada de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre: “La Maldita Policía nunca se fue porque es una estructura mafiosa en sí misma. Lo que sí ocurrió es que se revitalizó a partir de la gestión de Daniel Scioli, que planteó devolverle el espacio político y el poder de fuego para tenerla contenida. Este año y medio se revirtieron los escasos avances de Arslanián sobre el control de la policía”
Etiquetas:
BERAZATEGUI,
INSEGURIDAD,
JUAN CARLOS BLUMBERG,
leonardo bergara
Suscribirse a:
Entradas (Atom)