domingo, 5 de octubre de 2008

BASEOTTO JUSTIFICO LOS VUELOS DE LA MUERTE

CRITICA DIGITAL

ENTREVISTA EXCLUSIVA

Baseotto: "No sé si hubo vuelos de la muerte"

El ex capellán de las FF.AA. atribuyó esa práctica genocida a un rumor de "un hombre de la Fuerza Aérea". Andrés Fidanza.

12:29 |
05.10.2008

Duro. El ex obispo castrense Antonio Baseotto opinó del juicio a Grassi, del aborto, la dictadura militar, el marxismo y la Iglesia católica. (Télam)

Con la misma intensidad con la que cree en Dios y en que el aborto es un crimen, el ex obispo castrense Antonio Baseotto piensa que existe un plan del gobierno para atacar a la Iglesia Católica. Un plan que, dice, responde a la ideología de varios funcionarios kirchneristas. ¿De qué ideología se trata? “Marxista, perfeccionada por Gramsci”, teoriza Baseotto. Desde ese paradigma, el ex capellán de las Fuerzas Armadas descubre unidad en sucesos, a primera vista, aislados. “La tendencia del Gobierno a facilitar el aborto”, “las falsas acusaciones” contra el cura Julio César Grassi, “víctima de la campaña de desprestigio” y la “visión parcial sobre los años setenta”, son –entiende Baseotto– evidencias ciertas sobre la organicidad del plan.

Tres años pasaron desde la célebre carta pública de Baseotto en la que, a raíz de las declaraciones del ex ministro de Salud Ginés González García en favor de despenalizar el aborto, proponía –citando el Evangelio– que “los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra de molino al cuello y los tiren al mar”.

–A tres años de aquella carta por la que el presidente Néstor Kirchner exigió su expulsión como obispo, ¿sigue preocupado por la posible despenalización del aborto?

–Sí, es algo sumamente grave. Crecen las discusiones en las cámaras del Congreso, cada vez hay más campañas y dentro del Gobierno se nota una tendencia a facilitar el aborto.

–Pero la Presidenta dijo estar en contra de despenalizarlo.

–Simplemente, entonces, que cumpla con lo que manifestó.

–¿No le cree?

–Espero que cumpla, nada más. Que cumpla.

–¿A qué atribuye esa “tendencia” a facilitar el aborto?


–Por un lado, a presiones externas. Hay una política mundial, sobre todo en Occidente, que intenta facilitar el aborto. Es una especie de malthusianismo: condicionan a los países a través de los préstamos financieros.

–¿Quiénes?, ¿el FMI, por ejemplo?

–Sí, claro.

–¿Y qué otro factor influye?

–La ideología está metida en más de uno en el Gobierno. Ahora se habla mucho de los derechos humanos y no se tiene en cuenta el derecho del no nacido ni el derecho de la madre.

–¿Se refiere al discurso del Gobierno sobre la dictadura militar?

-Sí, tienen una visión parcial y no hay error más grande que ése. No hay mentira más grande que una media verdad. No usan la misma vara para medir a un sector y al otro. Es una mirada subjetiva y parcial.

–¿Por qué cree que el Gobierno tiene esa visión que describe?

–En parte, lo hacen concientemente, por ideología. Además, hay ligereza, no se ve la profundidad de sus acciones, de las leyes que sancionan.

–Cuando habla de ideología, ¿a qué se refiere específicamente?


–En el fondo, todavía está presente la ideología del marxismo, perfeccionada por Gramsci, en más de uno. Es decir, el Gobierno ataca a la Iglesia porque es marxista y quiere el aborto.

–¿La relación del Gobierno con la Iglesia Católica también está teñida por la ideología marxista?

–Sí, lógicamente, no quieren saber nada con la visión trascendente que sostiene la Iglesia, ni con ninguna de las enseñanzas propias de la Iglesia. Por principio, están en contra, se oponen. Siempre hubo algo de ellos influenciado por esa ideología, quizás ahora tenga una presencia mayor.

–En ese contexto, ¿qué opina del juicio por abuso de menores al cura Grassi?

–Veo cosas poco claras, los testimonios se contradicen. No creo que haya habido abuso de parte de él. Sospecho que detrás del juicio también hay una campaña de desprestigio hacia la Iglesia.

–¿Entonces, usted cree que Grassi es inocente?

–Sí, es inocente. Son acusaciones falsas. Grassi es víctima de una avanzada que busca desprestigiar a la Iglesia.

–¿Se arrepiente de haberle dedicado al ex ministro de salud Ginés González García esa cita que sugería “tirar al mar” a los que “escandalizan a los pequeños”?

–No, he dicho lo que tenía que decir. Era mi deber y no podía callarme.

–¿Por qué?


–Porque él defendía públicamente el aborto y propiciaba por todos lados el uso de preservativos. Era una forma de inducir a los adolescentes a proceder mal, al pecado. Entonces cité el Evangelio para reforzar mi pensamiento. Pero se ve que este hombre no había leído el Evangelio.

–¿No fue una alusión a los vuelos de la muerte de la dictadura?


–Ni se me pasó por la cabeza. Además, no sé si hubo vuelos de la muerte.

–¿Cree que no existieron?

–Escuché que un hombre de la Fuerza Aérea, al que no ascendieron a tiempo, juró que se la iban a pagar y, entonces, empezó a hablar sobre estos vuelos de la muerte. Creo que así fue. Ahora, si hubieran existido, son reprobables.

–¿Qué le diría ahora a Ginés González García?

–No cambiaría ni un punto ni una coma de la carta que le mandé. Quisiera que lo piense bien. Y, además, que sepa que me acuerdo de él ante Dios; que no dejo de rezar por él para que Dios le abra los ojos.

sábado, 4 de octubre de 2008

QUIERE NACER OTRA ALIANZA COMO EN 1999

La basura de Giustinani (que en el 2001 estuvo hasta los ultimos minutos con De la Rua) quiere otra alianza con los radicales
fuente:clarin

LA CONVENCION NACIONAL DE LA UCR EN MINA CLAVERO

En la cumbre radical, el socialismo propuso una alianza para 2009

Lo hizo Giustinaini. Ya suena la fórmula Cobos-Binner para las presidenciales 2011.

Como por arte de magia, la conducción de la UCR descubrió una carta que nadie imaginaba. Gerardo Morales, el jefe de los radicales, se la había guardado con la idea de sacarse de encima la presión que desde el alfonsinismo le ejercen para que el partido le envíe una señal de perdón a Julio Cobos. Y la jugó en el inicio de la Convención: "Lo invitamos a pasar al micrófono a Rubén Giustiniani", dijo, exultante, con una puesta en escena nada improvisada. El presidente del Partido Socialista sorprendió a todos: "Vine con la convicción de proponerles que hagamos frentes electorales para 2009 desde Jujuy a Tierra del Fuego".

El teatro Milac Navira de Mina Clavero, la ciudad cordobesa donde la UCR debate su estrategia para las próximas legislativas, parecía venirse abajo: "Volveremos, volveremos/volveremos otra vez/volveremos a ser gobierno como en el 83", cantaban. En el escenario, junto a Morales, aplaudía la radical Griselda Tessio, vicegobernadora de Hermes Binner. Otro gesto fuerte: el gobernador de Santa Fe estaba al tanto de la movida. El jueves había charlado con Giustiniani y, dicen, estuvo a punto de venir ayer a Córdoba.

¿Y el tema Cobos? Hasta anoche había sido opacado por el discurso de Giustiniani, aunque una alta fuente de la UCR dijo a Clarín que la jugada de ayer también fue un mensaje para el vicepresidente: "Estamos preparando el terreno para su regreso". El problema es que, si bien la Convención acordará hoy un documento que dejará la puerta abierta para los ex radicales K, por ahora la situación de Cobos aparece como incompatible. "Nuestra premisa es no tener funcionarios en el Gobierno, somos opositores", insistió Morales.

Pero en el radicalismo hay quienes ya se animan a hablar de la fórmula Cobos-Binner para 2011. Y recuerdan que el vice de Cristina y el santafesino se reunieron hace un tiempo y tuvieron más coincidencias que diferencias. "Queremos una construcción de abajo hacia arriba, con un claro perfil de centroizquierda. El modelo es el que implementamos en Santa Fe. Tenemos la convicción de avanzar con el radicalismo y con la Coalición Cívica", dijo Giustiniani antes de abandonar el teatro.

El plan político es ambicioso pero complejo. Giustiniani viene de acompañar en la fórmula a Elisa Carrió, quien critica cada vez con más vehemencia a Cobos. "No tenemos nada que ver con él", repite. Los radicales piden avanzar con cautela. "No podemos pelearnos antes de que arranque la locomotora", razonan por lo bajo.

La apuesta a una alianza con el PS hizo olvidar las diferencias que separan a la cúpula de la UCR de los alfonsinistas. Pero esa aparente calma podría interrumpirse hoy cuando los convencionales bonaerenses, que responden al mandato de Alfonsín, propongan una "amnistía" para Cobos y los cobistas.

Si se cumple un acuerdo que ayer a la tarde tejieron en secreto dirigentes de ambos sectores (estuvieron Morales, Ernesto Sanz, Leopoldo Moreau, Federico Storani y Enrique Nosiglia), es posible que el documento sea un tanto ambiguo. Esto es, no habrá alusiones directas al vicepresidente pero se hablará de una "apertura" del partido y de la construcción de una fuerza "amplia" con miras a 2011. "Vamos a relanzar la UCR", promete Morales.

EL CASO RUCCI EN LA ZONA SUR DEL GRAN BUENOS AIRES

FUENTE:REALIDAD WEB
El caso Rucci en la región

El jefe de la CGT, asesinado hace 35 años, es noticia otra vez. Los nexos quilmeños. El nombre que no figura en el nuevo libro que acusa a los Montoneros. Porqué no todos hablaron de Rucci en el Concejo Deliberante de Berazategui. Quiénes quieren olvidar.

Escribe Alberto Moya - A 36 horas de la elección de Perón en 1973, se conocían los resultados de PJ y UCR: Quilmes 111.661 / 33.177; Berazategui 39.149 / 6.900. “Los reventamos”, tituló la revista de la JP, El Descamisado pero no publicó ni una palabra de José Rucci, reventado a balazos.

“SACRIFICADO”, exaltó el diario El Sol: “Entró en la galería de los mártires de un Movimiento que lucha por una patria sin ataduras, trapos rojos, ni dependencia del exterior”, agregó, sin premisa de objetividad.

El intendente de Quilmes, José Rivela, sentenció que “fue víctima de la antipatria”, y sus concejales apuraron un proyecto para imponer el nombre Rucci a la calle Gaboto entre Alem y Las Heras, y poner una placa en Rivadavia.

En Berazategui, el HCD recordó a Rucci y al joven Enrique Grynberg, primera venganza de la derecha.

–Yo había militado en su unidad básica de Grynberg, en Capital.

Recordó Julio Carrilero, de FAR como Mercedes Depino, de Sarandí, quien oyó a Sergio Berlín (el hijo del dueño de Odol): “Me comentaron que los del Oeste venían siguiéndolo y no consultaron a la conducción de Montoneros”.

Miguel Bonasso vio a Iván Roqué (FAR), dibujarle un croquis:

–Te voy a contar con pelos y señales cómo lo hicimos...

José Luis Nell contó:

–Fue una barbaridad. La dirección montonera negociaba con Rucci un pacto de no agresión y alianza frente a López Rega. Entre un encuentro y otro, el sector de Osatinsky lo mató para evitar el acuerdo.

En Quilmes, una figura pública que había ocultado un paquete, quiso salir de dudas:

–Muchachos, eso que les guardé...

Repasó los momentos; la sucesión de hechos; el incidente en la estación de tren.

–... Yo no sabía, si no... (se agarró la cabeza). Es la última gauchada que les hago.

El 5 de octubre, a las 11:15, ‘Bebe’ Castro (presidente del HCD de Quilmes) llegó al Departamento Central de Policía a ver al jefe, general Iñíguez para darle información de la zona sur.

Emiliano Costa (compañero de la hija de Rodolfo Walsh) recibió la confirmación de que “no nos vamos a hacer cargo”, de parte de Mateo, viejo Montonero de la conducción de la columna Capital. En ella estaba, con la máxima jerarquía, Carlos Alberto Del Río, quien habló con un compañero de FAP, Beto M., quien habrá de comentarle a Héctor Spina la charla:

–Me dio a entender que participó del operativo contra Rucci. Y le creo.

El histórico Spina también lo cree.

La placa en memoria de Rucci donde nace la calle Rivadavia fue arrancada por un grupo Montonero integrado por ‘Quique’, de Avellaneda; ‘Lucía’, quien tiene un cargo en la Municipalidad de Quilmes; y dos jovencitas pintarrajeadas que no sabían a qué iban y, cuando vieron de qué se trataba, se pusieron a discutir en medio de lo que debía ser una acción relámpago. La más rubia de ellas, hoy pasó a militar con Angel Abasto.

Cómo murieron los que mataron

Ya en dictadura, Del Río y su mujer (se habían conocido en la farmacia donde ella trabajaba, en Callao y B. Mitre, de la Capital) habrían de recalar en Avellaneda: Detectados y rodeados, envolvieron con un colchón a sus dos hijos y los metieron en el ropero para salvarlos del tiroteo que terminó con ellos sacados en bolsas de nylon.

El jefe intelectual de las FAR, Osatinsky, pasó a la Conducción Nacional de Montoneros cuando se fusionaron el 12/10/73. Dos años después, fue atado con una cadena al paragolpe de un auto y arrastrado por la Policía de Córdoba en toda la ruta. Cuando su cadáver era trasladado por la familia a Tucumán, el ataúd fue robado y dinamitado. Había sido delatado, tras cuatro días de torturas, por Fernando Haymal, (luego sometido a un “juicio revolucionario” y fusilado por sus compañeros).

Iván Roqué, pedagogo, director de escuela y ex sindicalista de CTERA; el 29/5/77, solo en Haedo, se tiroteó siete horas contra la patota de la ESMA. Cuando quedó sin municiones, se metió a la boca su última granada para evitar que el enemigo pudiera exhibirlo como símbolo.

¿A qué se refiere la derecha cuando pide castigar a los responsables del crimen de Rucci? ¿Les parece poco?

No se olviden de José

En la última sesión del Concejo Deliberante en Berazategui, el PJ tuvo ediles que recordaron desde Rucci hasta la Noche de Los Lápices. No fue el caso ni de Jorge Córdoba (UOM en el FpV) ni de Luis Terminiello (ex JP) quien prefirió opinar ante este periodista: “no se puede mirar al futuro con la nuca”.

Muchos piensan como él. Así, vamos a llegar a la misma conclusión que en el período alfonsinista, cuando las necesidades políticas llevaron a minimizar la violencia previa al Golpe para centrarse en lo que habían hecho los militares golpistas.

Hoy, en la zona sur, también hay quien estaría a favor de limitar los juicios al período 76-83: Así, en Berazategui, Juan Mussi no debería explicar cómo tenía a las presas que eran llevadas al Hospital San Martín que él dirigía, y en Quilmes, el Barba Gutiérrez -quien entró a Montoneros, recién dos años despúes del crimen de Rucci- no tendría que explicar su participación en una organización de la que –sigue diciendo– “no le consta” que haya matado a Rucci.

Tal vez por eso, estuvo en la misa de homenaje a Rucci. Eso explica también, el prudente silencio de su edil en Berazategui.

De todos modos, aunque sea cierto que las guerrillas hicieron cosas que avergüenzan hoy a sus militantes, son temas distintos. Lo de Rucci fue tres años antes del Golpe de 1976. Del 24 de marzo en adelante, no hubo “dos demonios” enfrentados, sino uno solo que después de asaltar el Estado, impuso un plan sistemático contra los pocos guerrilleros que quedaban y se dedicó a secuestrar a quienes pedían aumentos de sueldo. Entre ellos, sí estaba el Barba Gutiérrez, y con todo derecho.

El golpe fue financiado por las patronales porque siempre los ricos le pagan a los peores para matar a los mejores y escarmentar a los pobres.

domingo, 28 de septiembre de 2008

MACRI NO HACE NADA CONTRA EL ABUSO SEXUAL DE NIÑOS

TREMENDA NOTA APARECIO EN CLARIN HOY.
LEANLA.CLARO,SON POBRES,¿QUE EL VA A PREOCUPAR?(HIJO DE PUTA)

Un infierno de drogas y chicos abusados, a minutos del Obelisco


En Pompeya hay chicas que se prostituyen a los 11 años para comprar paco. Sus clientes suelen ser camioneros, que les dan 5 pesos. La Policía está en la mira. Y la Justicia, sin recursos, no responde.


Estamos a 40 cuadras del Obelisco, dentro de la Capital, esta ciudad soberbia que se jacta de sus turistas, de su cultura, de tantas cosas. Sólo que estamos del lado equivocado, en el más profundo sur, y alguien ha llamado al 102, el teléfono de las emergencias del Consejo de la Niñez:

-Estoy viendo a una chiquita bajando de un camión. Está llorando y se agarra la cola con la mano.
Estamos en el cruce de las avenidas Amancio Alcorta y Perito Moreno, en Pompeya. La chiquita de la que habla el vecino puede tener once, doce, trece años, pero no lo sabremos nunca porque apenas baja del camión se mete en una casilla del barrio Zabaleta o de la villa 21. Lo que hará ahí adentro ya se sabe: aprovechará los cinco pesos que le dio el camionero a cambio de un rato de sexo y comprará una bolsita de paco, con la que se alejará del mundo durante un par de horas. Hasta la próxima vez.

Esta es la realidad de la "zona Zabaleta", a seis cuadras de la cancha de Huracán, a cuarenta del Obelisco y de los turistas. Un lugar atrapado en una espiral perversa que se sumerge entre la locura del paco, la explotación sexual infantil, las sospechas sobre corrupción o inacción policial, la inoperancia de la justicia y la escasa presencia del gobierno porteño. Así lo reflejan los testimonios de los pocos actores sociales que trabajan en la zona, los de las propias víctimas y una serie de informes del Consejo de la Niñez, el organismo que debe defender los derechos de los niños en la Ciudad y que viene reclamando desde hace años la intervención del Estado en la zona. No es para menos: hasta el año pasado sólo trabajaban en el lugar dos operadores sociales del gobierno. Hoy son apenas cuatro.

Estamos en la "zona Zabaleta", un triángulo de cuatro o cinco manzanas oscuras y abandonadas. Es de noche y lo que se ve no parece posible. Son chicos deambulando bajo ropa sucia y deshecha; andan como sonámbulos con la bolsita de pegamento en la nariz o la bolsita del paco en la mano, se agrupan contra una pared o bajo un árbol o detrás de los cartones de una "ranchería" donde deberán dormir y ocultarse de las lluvias y el frío. Lo que se ve son cuerpos casi fantasmales, a simple vista es imposible adivinar su sexo o su edad. Viven o sobreviven en la calle o en alguno de los barrios marginales de la zona -la villa 21, Zabaleta- donde se agrupan unas 30 mil personas, de las cuales la mitad tiene menos de 12 años.

¿Cuántos son los chicos en situación de riesgo o ya en el pozo? En el gobierno porteño aseguraron a Clarín que está en preparación un estudio profundo sobre este tema, pero por ahora es sólo una intuición, una intuición de varios cientos de chicos, esclavos del paco y el abuso. Ellas empiezan a los once, y los pibes, aunque son menos, arrancan todavía antes, a los ocho o nueve años.
Los primeros informes oficiales que alertaron sobre la zona Zabaleta son de 2005. A partir de 2006, las quejas del Consejo de la Niñez se hicieron constantes. Hay denuncias de los operadores del gobierno porteño y de los asistentes sociales que trabajan en el lugar desde la parroquia de la zona -la Caacupé-, a través de un centro de atención a los adictos al paco. Esos informes hablan de exclusión y pobreza, de falta de futuro, pero también hablan de la policía, que debería ser aliada pero no lo es. "En vez de encargarse de la seguridad, los policías participan directa o indirectamente de la venta de mercancías ilegales y de la explotación sexual...", dice un documento de 2007, del Departamento de Investigación del Consejo de la Niñez.

La historia oral de la zona cuenta que fue a partir del 2002, con la crisis y la devaluación, cuando el paco -un residuo de la producción de cocaína- se instaló en las villas de por ahí. Con una capacidad destructiva y adictiva descomunal, el paco empezó por capturar a los muchísimos chicos que viven en la calle y que fueron siendo más y más. La zona es proclive al vagabundeo y la vida en calle, por su escaso tránsito de autos, las enormes calles solitarias, los galpones abandonados, el sur que nadie ve. Miguel Sorbello fue uno de los primeros asistentes sociales que trabajó en la zona. Hoy es coordinador de programas de la Dirección de Niñez del gobierno porteño, e impulsa una avanzada del Estado en el área (por ahora una promesa), donde ya trabajó junto a la parroquia de Caacupé. Sorbello conoce como pocos la zona y habla de un fenómeno, el de "los chicos en pasillo", que no viven ni en la calle ni en las casitas, sino que se pasan el día en los caminitos de la villa, consumiendo el paco que les venden los "transas" a un peso y medio, esperando que se pase el efecto para salir a buscar más.

En el "buscar más" es cuando entra el mundo exterior, el de los abusadores a los que la zona Zabaleta ha bautizado como "los pitoduro". Las chicas se empiezan a prostituir a los once o doce años. Desesperadas por paco, van a la avenida Amancio Alcorta y encuentran a algún camionero que las levanta, se las lleva a dar una vuelta y les da cinco o, con suerte, diez pesos. Todo a la vista de la policía y a espaldas de la justicia (Ver Yo con mi auto...). "Los varoncitos empiezan antes, a los ocho años, pero tienen otro circuito, los agarran los cirujas", cuenta Sorbello.
Clarín estuvo recorriendo la zona Zabaleta durante cinco noches seguidas y en todas había chiquitas ofreciéndose sobre la avenida Amancio Alcorta, como muestran las imágenes publicadas hoy. En muchos casos se hace difícil adivinar la edad, porque sus cuerpos están a veces atiborrados de paco: adelgazan hasta los huesos, la piel se les quema, van perdiendo formas, finalmente su identidad.

En la Defensoría de Pompeya, durante 2007 atendieron a 13 chicos explotados sexualmente en la zona Zabaleta. Poco en relación a la realidad, aunque mucho más que en cualquier otro punto de la Ciudad. El poco nivel de demanda es hijo de la vieja legislación sobre la niñez, que hasta 1999 (pero en la práctica hasta el 2006) suponía que un chico en condiciones de abandono o víctima de abusos acababa casi siempre "preso" en un instituto de menores. Eso está cambiando y hoy las defensorías de los niños intentan, en lo posible y todavía con muchos defectos, reubicar a los chicos víctimas en otras casas o con otros familiares. Aunque no siempre ocurre. En 2006, los operadores de la ciudad llevaron hasta la Fiscalía de Pompeya el caso de una chica fotografiada mientras era abusada por un camionero. El resultado de ese caso marcó a todos los chicos del lugar: ella pasó seis meses en un instituto de menores y el camionero pasó apenas tres días en la comisaría 32 y luego fue liberado por falta de pruebas.

La prueba, la famosa prueba. Eso piden los fiscales y eso no pueden ofrecerles los operadores ni las víctimas. La única alternativa sería atrapar "in fraganti" a los "pitoduros", pero para eso hace falta la policía. Guillermo Illanes, operador del Consejo de la Niñez, sabe que eso es demasiado difícil: "La policía se hace la boluda e interviene poco o nada". En el barrio se habla de que cobran un peaje a los camioneros para no molestarlos o que no hacen nada porque saben que la prostitución es un eslabón más de la cadena del paco. Hasta el fiscal de Pompeya admite haber hallado policías vinculados al comercio de drogas. Sorbello agrega otro elemento para explicar la inacción: "Yo vi a policías de la Brigada subiendo pibas a un auto". Estamos en zona Zabaleta y lo que vemos, ahora, es a una de las chicas de la noche. "Yo tengo 20. Pero acá empiezan bien de pibitas", cuenta ella, con sus calzas gastadas, el gorrito visera y un presupuesto que habla de la miseria: cinco pesos para una "felatio" y veinte con coito incluido, "la completa". En cinco noches en la zona, Clarín sólo vio a un patrullero el jueves por la noche. Era de la comisaría 32, donde atendieron con amable indiferencia a Clarín, sólo para decir que se cumple con "la función de desalentar" la prostitución y desmentir la participación policial. "Es un problema social", se excusan en la comisaría.

Y lo es, claro, aunque no solamente. La titular del Consejo de la Niñez, Jessica Malegarie, también reclama la acción policial y la judicial, y muestra preocupación, sobre todo, por lo que llama "la naturalización" del "circuito perverso" del que son víctimas los chicos y chicas de la zona Zabaleta. Esa naturalización sólo puede explicarse en las calles casi siempre vacías, avenidas transitadas apenas por camiones, el famoso sur vacío. Es inimaginable este universo en el centro o norte de la ciudad. "Hay que acompañar a los chicos, ayudarlos a revalorar sus cuerpos, a que recuperen su identidad. Y para eso necesitamos más gente en el lugar", se queja Gillermo Illanes. Desde el gobierno hay promesas. Sorbello ha pedido presupuesto para el año que viene poder lanzar una fuerte ofensiva pública en la zona, y en estos momentos se está elaborando un estudio en toda la ciudad sobre las situaciones de explotación sexual infantil.

¿Alcanzará? "No, claro que no, pero será mucho más que lo que se viene haciendo", dice Sorbello. Y la verdad es que se está lejos si se piensa que en la ciudad hay apenas dos hogares dedicados al rescate de los chicos del paco y que sólo un hospital público, el Fernández, tiene cómo desintoxicar a un drogadicto en estado crítico. A apenas 40 cuadras del Obelisco, a cinco minutos de taxi, pero del lado equivocado de la ciudad. Aquí estamos, en la zona Zabaleta. Es cuestión de pararse y esperar. A la tardecita empezarán a circular los chicos y las chicas que nadie ve y que muy pocos quieren ver. La noticia es que existen igual.

viernes, 26 de septiembre de 2008

¿CUAL ES LA DIFERENCIA ?.MENTIRA MEDIATICA

¿CUAL ES LA DIFERENCIA?
Los medios se ensañaron con los cortes de sindicalistas que provocaron la muere de 5 personas despues de un tremendo accidente.
Nadie se acuerda de los mas de 10 muertos por accidentes que se produjo en ese mismo lugar hace meses atras por la humareda que provocaron terroristas ruralistas en ese conflicto que mantuvo con el gobierno.
Los medios no le hecaban la culpa a bussi y de angelis por estas muertes.
Ho en los diarios se los acusa de assesinos a los gremialistas que coraron las rutas antes de la tragedia con 5 victimas fatales.
¿Porque tanto engaño?
Esta mentira se terminara cuando se derogue la ley de radiodifusion de Videla,Masera,Agosti

martes, 23 de septiembre de 2008

"NO SE SI LOS MONTONEROS MATARON A MI PADRE"

En un reportaje a Mañanas Informales con motivo de cumplirse los 35 años del asesinato de Rucci en manos desconocidas,el hijo del gremialista desmintio las versiones fachistas sobre el tragico hecho.
"No se si los montoneros mataron a mi padre" fue su sorprendente afirmacion cuando en varios medios periodisticos y politicos derechsitas dentro y afuera del PJ sostienen incluso esta version yasu vez,repudio a señoras defensoras de genocidas (cecilia pando) que usan la tragedia para fines politicos contra un gobierno con varios funcionarios con pasado "montonero".
En la entrevista se menciono a figuras como Kunkel,Firmenich,Lorenzo Miguel y Jose Lopez Rega como sospechosos del crimen.
La causa puede reabrir bajo la figura de crimenes de lesa humanidad que es imprescriptible y por lo tanto,apto para llevar un juicio como el que se lleva actualmente con los jerarcas de la dictadura de 1976.

En 1976 Rucci hubiera sido desaparecido

Hablando de las señoras que marchan en la plaza defendiendo a los represores,el hijo de Rucci afirmo que su padre hubiera sido un desaparecido un mas por ser un leal defensor de los derechos del trabajador.

martes, 2 de septiembre de 2008

MACRI RACISTA ,MEDIOCRE Y FASCISTA

LO QUE LOS MEDIOS TAPAN:

Evacuados y abandonados

Por el caso de la muerte de un bebé en un centro de evacuados de Parque Roca, el juez Roberto Gallardo convocó al jefe de Gobierno, a su ministro de Salud y al presidente del IVC, entre otros. Indagará sobre la falta de atención médica para 440 familias.


Por Pedro Lipcovich

Uno solo podría probar su inocencia en esta historia, y está muerto. Un juez citó para hoy a funcionarios del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, empezando por Mauricio Macri, para que informen sobre el fallecimiento de un bebé de cuatro meses, el 13 de agosto pasado, en el “centro de evacuados” donde sobreviven 440 familias que habían perdido todo cuando se quemó Villa Cartón, en febrero de 2007. La madre había tardado una hora en llegar al hospital, porque al “centro de evacuados”, junto al Riachuelo, no llega el transporte público. En diciembre del año pasado, el juez había ordenado al gobierno porteño que designara médicos “durante las 24 horas” en el lugar, pero la medida “no fue cumplida” por el Ejecutivo porteño, según una ONG a la que el juzgado encomendó el monitoreo del fallo. Ya en marzo del año pasado, médicos del Centro de Salud Nº 6 se habían negado a ir “por razones de seguridad”, pese a que otros profesionales se desempeñan habitualmente en el lugar. Los evacuados viven sin servicios públicos ni adecuada recolección de residuos; las viviendas definitivas debían haberse terminado hace casi un año, pero la construcción todavía continúa “a paso de hormiga”.

El bebé, llamado Javier, había sido encontrado “morado” por sus familiares, a las diez de la mañana de aquel día. La madre tardó una hora en llegar al Hospital Piñero, donde el nene murió antes de mediodía. Es que el Centro de Evacuados, en el Parque Roca, junto al Riachuelo, “está lejos de todo; no cuenta con transporte público”, señaló Luciana Bercovich, de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), encargada por el juez Roberto Gallardo –a cargo del Juzgado Nº 2 en lo Contencioso Administrativo– de monitorear el cumplimiento de sus decisiones en el lugar.

En febrero de 2007 se había incendiado la Villa Cartón, bajo la Autopista 7: sus habitantes, habiendo perdido absolutamente todo, fueron primero alojados en carpas municipales; un mes después, tras una tormenta que mató a una de las vecinas, el gobierno porteño los trasladó al “centro de evacuados”, cerca del Riachuelo. Ya en ese momento –durante el mandato de Jorge Telerman como jefe de Gobierno– el juez Gallardo había ordenado que se dispusiera la presencia de un médico clínico y un pediatra en el lugar durante las 24 horas, pero la medida no se cumplió.

Según Oscar Pérez –actual director de la Región Sanitaria Nº 2 de la Ciudad–, ello se debió “a que los profesionales que habían ido al lugar, pertenecientes al Centro de Salud Nº 6, denunciaron agresiones: fueron insultados, les desinflaron un neumático; se negaron a concurrir hasta que no hubiera seguridad, y la Policía Federal no cumplió en garantizarla”.

Bercovich acordó en que “el año pasado un médico manifestó haber recibido una agresión verbal y los profesionales dejaron de ir”, pero contó que “los habitantes del lugar nos protegen a los que vamos a trabajar ahí, incluso a personas de los ministerios de Desarrollo Social y de Educación porteños, que sí están concurriendo; además, hay una guardia permanente con tres agentes de la Policía Federal”.

En diciembre del año pasado, el juez Gallardo reiteró la intimación al gobierno de la ciudad –ya conducido por Mauricio Macri–, pero “la orden judicial nunca fue cumplida”, informa Bercovich. Por tal motivo se registraron presentaciones de la Asesoría Tutelar, de la Defensoría Oficial y de la Defensoría del Pueblo porteñas.

Luego de la muerte del bebé, el juez Gallardo citó a “audiencia de explicaciones”, con “carácter personal e indelegable”, a Mauricio Macri, Jorge Lemus –ministro de Salud porteño–, María Eugenia Vidal –ministra de Desarrollo Social–, Jorge Apelbaum –presidente del Instituto de la Vivienda de la Ciudad– y Humberto Schiavoni –titular de la Corporación del Sur–. Estará presente la asesora general tutelar, Laura Musa. Según una fuente judicial, Gallardo podría disponer multas sobre los sueldos de los funcionarios o la “ejecución forzosa” de una salita de atención primaria, con fondos embargados al municipio y la eventual asesoría de la UBA.

Según la fuente judicial, el requerimiento de atención médica las 24 horas “se sustenta en que, al tratarse, ni siquiera de una villa de emergencia sino de un centro de evacuados, alejado de cualquier acceso, la responsabilidad del gobierno de la ciudad es total”.

El hecho es que “en el centro de evacuados se presentan muchos problemas de salud: las viviendas están hechas de paneles precarios, no hay gas, no hay agua caliente, los chicos juegan entre la basura –contó Bercovich–. El centro de evacuados se había planteado como respuesta transitoria. Sus habitantes tienen prioridad para las viviendas que se construyen en Castañares y General Paz, que debían estar finalizadas en septiembre de 2007; hoy no se sabe cuándo estarán terminadas, y la construcción avanza a paso de hormiga”